29 sept. 2009

mi nuevo cel

me ganó el delirio capitalista y la ambición de, por primera vez, comprarme un objeto radicalmente suntuoso e innecesario por el simple deseo de tenerlo.

26 sept. 2009

Pereza - como lo tienes tú

Soy como tú estás, soy como te sientas,
soy Satanás, soy la Cenicienta.
Soy una bala, soy un tirano,
soy malo malo


Soy un aprensivo, me sigue la enfermedad,
soy un tío vivo, soy un tipo de verdad.
Soy caro cuando hay vicio,
soy igual desde el principio
y hasta el final
es lo que tengo, es lo que hay,
tengo una paja mental,
que ya no sé de qué va.


Un día quiero dejar el mundo entero por ti,
la misma noche me aburro y no eres para mí,
como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú.
Un día quiero dejar el mundo entero por ti,
la misma noche me aburro y no eres para mí,
como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú.


Soy el capitán de mis cosas, vivo
siempre a tu lado sin estar contigo.
Es una deuda que nunca pago,
soy vago vago.


Soy un torbellino, nada me puede parar,
soy un fugitivo, todos me quieren cazar,
soy fácil y lo admito,
soy igual, pero distinto
y hasta el final
es lo que tengo, es lo que hay,
tengo una paja mental,
que ya no se de qué va.


Un día quiero dejar el mundo entero por ti,
la misma noche me aburro y no eres para mí,
como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú.
Un día quiero dejar el mundo entero por ti,
la misma noche me aburro y no eres para mí,
como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú.

Guau!


Cómo quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú.
Un día quiero dejar el mundo entero por ti,
la misma noche me aburro y no eres para mí,
como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú.
Un día quiero dejar el mundo entero por ti,
la misma noche me aburro y no eres para mí,
como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú
como lo tienes tú, como lo tienes tú,
como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú
como lo tienes tú, como lo tienes tú,
como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú

24 sept. 2009

El Manifiesto desastre: carta a mis fans

carta abierta de un famoso a sus fans:


Hola a todos, sé que no me he comunicado en un tiempo, pero parece que las cosas las han sabido llevar en mi ausencia. Aunque dejé a algunas personas en mi lugar, parece que ellos se han sabido administrar y aumentar mi patrimonio, pero creo que es hora de aclarar algunos puntos.

Últimamente se ha dicho que si ya me retiré, que si volveré algún día y cuándo. Diariamente recibo cartas y comentarios de las mas diversas personas (hasta de aquellas a las que no les gusta lo que hago o hacía) pero seamos honest0s ¿a alguno de ustedes les gustaría que regresara a hacer lo que siempre hago? Es decir, andar nomás de un lado a otro mirando lo que está mal en el mundo y jodiendo para que lo cambien.

Recordemos cuando tenía comunicación directa con ustedes, la verdad fui un valor, flor de tipazo que se comportó como pocos. En la fiestas cuando se acababa el alcohol salía siempre yo para hacer el paro, les daba de comer y preparaba unos cocteles levantamuertos que ¡fua! Al mismo demonio sacaban de cualquier cuerpo, además de que siempre tenía una historia que mantenía cautivos a todos. O sea, bien bien pedo sí me dejé ver, pero cada que les mostraba alguno de mis logros me topaba con un mar de ingratitud por parte de ustedes, y no, no es un reproche, solo es una pregunta sencilla de, si me trataron del carajo la última vez ¿para qué quieren verme de nuevo? Ya sé que dije que solo me retiraba temporalmente, pero la verdad, ya lo estoy dudando.

Además, he escuchado que andan algunos diciendo cosas de mí que la verdad no se me hacen buen plan, sobre todo para una gente que los trató como personas y nunca dijo cosa mala de ustedes, en mí siempre tuvieron un amigo, un camarada y un hermano. Y pues no se vale que anden diciendo que si soy esto y si soy aquello, que si dije esto o pensaba lo otro, neta no, no se vale poner palabras en boca de uno.

Otra cosa, no era el único que la armaba para el cotorreo, pero a otros los trataron mejor que a mí, yo, solamente ya no les latió lo que hacía y me mandaron al carajo, mientras que a los demás “compas” los trataron como reyes o príncipes, y eso que hacían lo mismo, nada más que ellos eran de seguro menos mamones para cuando requerían su amidas. Ok ok, a la mera sí fue mi culpa comportarme medio soberbio cuando decidía quién podía ser mi compa, pero la neta muchas de esas cosas ni fueron mi idea, sino de mis camaradas que andaban diciendo que yo dije, y sí, los dejé hacerlo, pero no por mamón, sino porque a veces uno se cansa.

En definitiva, solo quiero decir lo siguiente YO NO SOY SU AMIGO y la verdad no pienso regresar ni en pedo, porque nadie me asegura que me va a ir chido si me vuelvo a juntar con ustedes, y sí, ya sé que a la mera me conocen más y le caigo bien a más gente, pero es seguro que siempre está el mamoncito resentido que no le gusta lo que hago, y son ellos y ustedes que nomás se la pasan pidiéndome cosas ¡pará! No soy santa Claus, también tengo mi tiempo, mis cosas y mi vida.

Muchos de ustedes se decepcionarán, pero honestamente yo me decepcioné primero de ustedes, porque creí que eran gente honesta con la que se podía confiar en cualquier momento, no el clásico “amigo” que corre a la primera. En pocas palabras: no, no regresaré y búsquense otro mesías que éste, ni loco se vuelve a para por ahí.



Jesucristo

Pussy

Decimos que los latinoamericanos a veces somos demasiado moralistas o tenemos miedo, pero no, tampoco podemos considerar que somos nosotros.

Recién Rammstein, la banda alemana acaba de sacar su nuevo video Pussy cuyo video francamente se carga lo que llamaríamos ya no polémica o carga erótica, sino literalmente porno.

El video emular esas pelis porno alemanas de los años setentas en las que los músicos aparecen como “protagonistas” obviamente, la versión que circula es la siguiente:

El video cargado de censura por parte de la institucionalidad moralina de las grandes corporaciones deja poco a la imaginación, pero deja, sin embargo, la industria del porno se ha encargado de mostrarnos lo que en realidad querían hacer los de rammstein.

Acá el video sin censura (advertencia, es porno de verdad, véanlo cuando no haya moralistas alrededor:

http://www.visit-x.net/rammstein

23 sept. 2009

espiral

así es la vida, como una espiral, primero estás arriba, y a partir de ahí, todo es para abajo.
mira
mira
mira
¿qué vez?
solo vez el fondo y te alegras
porque sabes que existe un fondo y no puedes ir más abajo.
enidan
enidan
enidan
enidan
más abajo no encuentro nada más que la miseria humana, es decir, un espejo.

22 sept. 2009

Suéltame pasado

José Rilla
http://www.108.com.uy

Todas las campañas electorales remiten al pasado. Esta es una característica de la política más que de las campañas, y tiene un alcance mayor al que pretenden darle los candidatos y sus partidos. Siempre hacemos política desde una circunstancia que es histórica, que nos coloca en el tiempo; en un presente que contiene al pasado y al futuro. Sin embargo, de la política nace también la ilusión de que es posible hablar del futuro prescindiendo del pasado. El desengaño es rápido, pero cada tanto resurge la pretensión de colocarse en una hora cero en la que todo empieza con nosotros.

Dicho esto cabe sin embargo mirar la campaña electoral en curso desde otra perspectiva. Digamos primero que es todo bastante pobre y que de esa pobreza son responsables, en términos generales, la dirigencia política, el periodismo, y la ciudadanía. Dentro de ese triángulo se juega casi todo: los candidatos prefieren una definición por la negativa (yo no soy como…), muchos periodistas excitan la competencia fácil y también negativa (el señor tal dijo de usted tal cosa: ¿qué responde?”) y los ciudadanos caemos en la pendiente que exige cada vez menos argumentos y contempla el conjunto, cada vez más, como si todo fuera apenas un espectáculo (¿viste lo que le dijo? ¡Qué bien que le pegó!). La ausencia de debates beneficia con buenas razones estratégicas a los que van ganando, pero dañan al ciudadano que tampoco sanciona a los remisos. Para colmo, los politólogos aclaran que un debate no cambia mucho el voto, como si lo único importante de una campaña fuera el resultado final. En la democracia, como lo enseñan muchos especialistas del mundo, importan mucho los argumentos, las razones públicamente explicadas, el lenguaje de la persuasión. Aunque cada uno se mantenga en sus trece sabrá mejor porqué lo hace.

Esta pobreza generalizada convoca a un uso del pasado especialmente ambiguo. Prometo el olvido pero amenazo con el recuerdo. Puedo hacerlo porque la exigencia del torneo es baja.

Hubo un día en que los dos mayores contendores, Mujica y Lacalle, parecían abrazar a la vez el deseo ilusorio de no hablar del pasado -ya fuera el de la violencia política o de la corrupción- por el que ambos eran respectivamente acusados. Una tregua con el tiempo que pone en evidencia el cultivo de una idea equivocada y algo elitista: el tiempo (el recuerdo, la memoria, la historia, que no son la misma cosa) es algo que desde el presente hacemos con el pasado y que el pasado hace con nosotros; el tiempo transcurrido en común no tiene un dueño que pueda darle un sentido; nadie puede mandar sobre el pasado como si fuera su patrimonio y no parte de él.

Un ex guerrillero y ex ministro, en absoluto principiante como el senador Bonomi exhibe el reflejo del quien sabe amenazar: “si empiezan a hacer campaña con el pasado, entonces nos sentimos libres para responder con lo que nos parezca”. Por su parte el ex presidente Luis A. Lacalle reacciona contra los hurgadores del (su) pasado devolviendo -con una leve distorsión- otro pasado: “A mí de un grupo de asesinos, torturadores y ladrones como el MPP nada me sorprende.” Traducido en los términos más generales todo esto equivale a decir que pasamos frívolamente de la ilusión de la amnesia al pasado como prisión: no hay novedad, cada uno es solo su pasado; neguemos pues al otro el derecho a reinventarse. Suma cero.

La batalla por el pasado es una lucha por encontrar en él un sentido al presente y al futuro. No es una pugna científica, o más modestamente, una construcción racional y metódica. Forma parte mucho más de la política que de la ciencia histórica, lo que no quiere decir en modo alguno que la segunda sea mejor que la primera.

21 sept. 2009

¿gané?

me pregunto si todos somos así.
honestamente fue un día medio regular. por una parte, tengo cierta "sensación" de rechazo de cierta persona que creí que no sentiría. y por otra, parece que recibiré un premio (o alguna madre parecida). me llego ete correo:

Hola, te escribo de la Coordinación de Servicios Estudiantiles de la Universidad de Guadalajara, para informarte que eres uno de los tres mejores promedios egresados de tu Preparatoria o Licenciatura, y vas a ser reconocido en la 38 Ceremonia de Reconocimiento y Estímulo a Estudiantes Sobresalientes de la Universidad de Guadalajara, que se llevará a cabo el 23 de octubre del año en curso, a las 18:00 hrs. en el Teatro Diana, por esta razón te pido que estemos en contacto para a finales del mes de septiembre, entregarte tu invitación para el evento, al cual puedes invitar a familiares y amigos.

Cabe hacer mención que va a salir publicado el listado de los estudiantes a reconocer a finales del mes de septiembre en la Gaceta Universitaria.


Rocio Bolaños

Responsable de la CREES

Av. Hidalgo No. 1257 esq. Ignacio Ramírez

Tels. 38 27 16 37, 38 27 06 13 y 38 26 36 42


puede que no sea importante y valga más el embole de tener que ir a parar, poner buena cara y sentirme que es de nuevo la puta graduación, pero... ¿no dice nada en que consiste el premio?
como trabajo en la bodega de la editorial, tuve el atino de recibir la semana pasada el pedido de cierta cantidad de libros para darselos a los alumnos sobresalientes de todas las carreras; pero jamás pensé que tales textos irían destinados a mis manos. son malos, un embole y tecnicamente "ya los tengo", así que el "premio" consistirá en hacer lo que tanto rechazé durante la graduación: un puto culto al ego en el que el desfile de arrogancias (o sea, los "mejores" de cada carrera) se regoderarán en sus diplomas mientras que algunos, los mediocres que permanecemos más ansiosos de estar pisteando o mirando House que tener que oir su nombre y sonreir como idiota ante un monton de gente que no conoces de ningún lugar.
en lugar de rentar el Diana ¿por qué carajos no nos regalan el dinero que podría costar el chistecito?
Vete a la mierda UdeG, Vete a la mierta tú y tus prioridades.

20 sept. 2009

El hombre que casi conoció a Michi Panero: Cuento

Si bajara un ángel llamado Simón y te preguntara si crees en Dios ¿qué contestarías? Tal vez yo me quede callado y me diga mí mismo que es hora de recapitular. Puede que deba demasiadas cosas y de ellas esté dispuesto a pagar muy pocas, sin embargo, las hostias que me ha dado el mundo no han sido suficientes para que pueda sentir algún dolor o remordimiento ante las promesas no cumplidas.
Aunque, seamos sinceros, todos los que alguna vez lastimé hoy querrán oír mi último adiós. Tal vez lo mejor sea admitir que tiene razón. Muchas veces me cuesta admitir que los demás tienen razón. El problema es que ellos tienen razón al decir que me cuesta admitir que tienen razón.
Los veo a todos, se ven Bien, y poco a poco van llegando. Sus caras largas (largas de tanto sonreír) llenan el cuarto. Pero no estoy vestido adecuadamente, no me importa, yo los recibo en batín.
¿No me presenté? Error mío, me pasa siempre que creo que la historia que narro gira alrededor de mí (es el privilegio de tener la pluma, dirían algunos). Mi nombre es… pero empecemos por otra parte ¿sabes donde estamos? Esto es mi funeral.
Así es, estoy muerto y el cuarto donde me velan ha sido adornado por familiares y amigos que lloran mi muerte. Unos me llaman chaval aun cuando yo tengo más de 20 años. Otros me dicen caballero. Aun cuando hace cientos de años que carezco de armadura, espada y princesa en castillo. Alguno no se ha querido pronunciar. Ellos son los mejores, su silencio no es de respeto, sino simplemente de que no tienen nada bueno que decir del muerto, porque si vas a decir algo bueno de una persona, su funeral es el mejor lugar para hacerlo.
¿Cómo terminé así? Sinceramente es muy tonto pensar en por qué te moriste una vez que ya estás muerto. Pero sí puedes afirmar ciertas cosas. Como por ejemplo admitir que yo una vez tuve un amor; ella era hermosas, tan hermosa como… ¿no están hartos de esas descripciones de “como el más bello rocío”, o “como una mañana de primavera”? digamos que era tan hermosa como lo es un ser humano con características físicas diseñadas para ser sexualmente atractivos a los miembros del otro sexo. Pero si he de ser sincero, y esto es de lo que menos me arrepiento, pues dije "no" en el altar, y cuando digo no es no.
Pasaron varios años, tal vez cien, tal vez doscientos, tal vez solo un mes. Tal vez una hora o tal vez lo inventé todo y nunca amé a… (sí, creo que su nombre era…, lo que rimaría con…, aunque según las leyes de la rima deben de ser las letras finales).
En fin, Fracasé una vez, ¿qué es solo una vez? fracasé diez mil pero eso no importa para nada, porque yo aún así alzo mi copa hacia el cielo. Sin embargo no podemos alzar copas sin brindar por algo que lo merezca (a menos que sea una boda en la que solo lo hacemos por obligación). Pero en fin, me pararé ante todos y diré en un brindis por el hombre de hoy cuyas piernas y neuronas solo han hecho que el tiempo se detenga para no volver a ser lo que pudimos ser. Y por lo bien que habita el mundo. Esa sí es una buena oración para brindar. ¡Salud!
OK, OK, regresemos a mi funeral. ¿Qué hacen todos? Parece que no les importa que esté muerto.
“¡Mirad, las niñas van cantando!” dice uno
Entonces se escucha el coro de tres niñas dulces y peligrosas (¿por qué siempre es el numero 3?) ” Shalalaralalá…” dicen las niñas al unísono

Yo ya no puedo pensar en esto, ya me quiero ir de una vez. Mis amigos hablan sobre mi cuerpo del reino de los cielos, la hacen frente a mi cadáver, porque saben que si estuviera vivo les respondería simplemente ¡oye tú!, no me habléis de eternidad Cuando la guerra en el paraíso no ha terminado. No me habléis de cielos ni de infiernos más. Porque hace mucho tiempo que he dejado de creer en ellos. ¿No veis que yo le rezo a un dios que me prometió que cuando esto acabe no habrá nada más? Ese es mi verdadero Señor, sincero e inexistente, como el hombre que le reza. Fue bastante ya... ¡esto debe de terminar!

Seamos sinceros ¿merezco vivir? Mucho dirán que no, pues no he sido una buena persona; Nunca fui en nada el mejor, aunque lo intenté. Tampoco he sido un gran amante. Aunque siempre me demostraste lo contrario (ahora, estimado lector, sabe que esta carta es para una mujer), pero más de una lo querrá atestiguar, por lo que debes de guardar tu falsa lastima.
Pero si algo hay capital, fuera de todo lo banal, algo de veras importante, fuera de todo lo mental es que me voy a morir, de eso no hay ninguna duda, porque yo cuando digo voy es voy. Porque estoy harto de decepcionarte a ti y a todo el mundo.
¿Sabes cuál es el problema conmigo? Creo que sí lo sabes, la gente espera siempre demasiado de mí; más de lo que puedo ofrecer, por lo que me comprometen a esforzarme por cosas que no quiero y aprendo a dejar atrás las cosas que desearía. Porque el error del complejo de marustivia es que primero me preocupo por los demás y al final por mí. El problema no es que yo dependa de otros, sino que son demasiados los que dependen de mí.
¿En mi vida hubo algo digno de rememorar que no haya tenido que ver contigo? Creo que sí, todo lo demás que me haya pasado. Porque la vida es el recuerdo. Ese es mi secreto. Yo no le temo a la muerte, sino a ser olvidado.
Ya que a final de cuentas Lo he pasado bien. Hice algunas cosas interesantes que son dignas de recordar, una vez vi a un hombre sentado en un parque y me pareció importante, así que me le acerqué, pero él se fue, voló lejos, solo me dijo una cosa desde el cielo: “dicen nada de la vida, sexo drogas y rock and roll; lo mismo que el sexo y las drogas, la muerte es la cuna del rock and roll”. Y así fue como casi conocí en
una ocasión a Michi Panero. Puede parecer todo, pero yo pienso que es bastante más de lo que jamás soñaríais en mil vidas.
Pero el funeral continúa
¡Mirad, las niñas van cantando! Dice un invitado y señala de nuevo a las niñas que dicen Shalalaralalá... (¿Acaso no conocen otra estrofa?)
Antes de continuar es necesario recordar el mundo como es. La vida humana es un recorrido hacia la autodestrucción mutua y la supervivencia individual. Pasamos años pensando cómo acabar con nuestros enemigos no por placer, sino porque pensamos que si no lo hacemos ellos lo harán antes que nosotros. El problema es que ellos piensan lo mismo. El ser humano no se puede autoasfixiar ni hacerse cosquillas, porque nuestro cuerpo nos defiende, pero nada, ni él puede salvarnos de nosotros mismos.
Para continuar los festejos dejadme preguntar: ¿Es esto el final? Y si es así, decid: ¿Me vais a extrañar? Porque, aunque no lo creas, yo a ti sí.
¡Veo que asentís pero yo sé que no! No, tú no puedes extrañar a una persona que amas. Porque extrañar lo amado es amar lo que se extraña, y en este mundo todo se extraña aún cuando es extraño. Qué lástima, no dejaré
nadie a quien transmitir mi sabia; porque el problema de morir inteligente es que tu inteligencia se va contigo.
Consideré insensato procrear, eso no lo puedo negar, ¿Para qué tener hijos? Tú los querías y te los negué, me ganó la arrogancia antes que la humildad ¿pero sabes que fue por accidente? Yo no quería ser soberbio, fueron ellos los que sembraron demasiadas expectativas sobre mí; no podía defraudar a nadie, el mundo confiaba en mí y yo no deseaba defraudarlo de nuevo. Perdón, perdón por no ser lo que deseabas; perdón por preocuparme por los demás y nunca por ti.
Pero Ya puedo escuchar tus palabras junto al ataúd, diréis de mí que soy un viejo verde y cascarrabias, porque para ti siempre fui eso, aunque me esforcé en ser diferente.
Y diréis muy bien, entiérrenlo, y yo lo aprobaré y diré “entiérrenme y háganlo muy bien” y cuando digo bien es bien.
¡¿Qué es eso?! ¿Qué deseas? No, no te hablo a ti; estoy viendo algo frente a mí. Es un ángel; sabes, son más feos de lo que parece. “vengo por ti” me dice. Dime ¿Qué le respondo? ¡Ah, ya sé!: ¡Largo ya de aquí! Con eso tiene.
¿En qué estábamos? Un momento, no se va, ahora no solo es él, sino yo mismo que estoy parado a su lado. ¿Qué queréis de mí? Le digo al ángel, que se hace llamar Simón, como el mago. Dime ¿Qué quieres? ¿Es mi alma o es mi dinero? Si de uno carezco y la otra es una anomalía en esta vida. El dinero se oxida, el alma se corrompe, lo único que nos queda es la eternidad, porque la miseria humana no conoce fin.
El funeral sigue más animado que nunca por el canto de las niñas que ya me están comenzando a molestar.
¡Mirad, las niñas van cantando!: Shalalaralalá... dices tú al darte cuenta de mi molestia.
Ahora no. Es mi turno.
Veme, estoy saliendo de la tumba, soy eterno porque soy la idea del hombre y las ideas no pueden morir. Miro a las niñas que han amenizado mi muerte y les digo solamente: Muy bien niñas, estuvieron excelentes. Ahora debo de salir de mi laberinto como el general. Por eso mi cuento favorito es “la casa de Asterion” de Borges, porque todos somos él.
Ahora les diré que los escuché, todos se sorprenden menos tú, porque no es la primera vez que me pasa esto y la primera que lo vez ¿verdad? ¿Cuántas veces he muerto y cuantas he resucitado? Nadie lo sabe.
Los veo a todos y les digo: unos me llaman chaval, y otros me dicen caballero!
Todos quieren decir algo, les doy permiso, e incluso los invito, aunque alguno declinó mi oferta para hablar
Recuerdo las palabras que te dije. Que son sencillas y difíciles, porque no te las dije a ti, sino a la mujer con la que te traicioné el día que le hablé de ti:
¡Yo una vez tuve un gran amor, pero si he de ser sincero dije "no" en el altar, y cuando digo no quiero decir que no!
Pero lo único en este momento que es claro es que he bebido bien, y casi conocí en una ocasión a Michi Panero. Así que tomo un vaso y me preparo para hacer lo que debo de hacer y decir lo que debo decir: y ahora brindo en paz por la humanidad y por lo bien que habita el mundo. ¡Escuchad, os lo diré cantando! Shalalaralalá...
¿Qué me pasa? Estás tú, estás mirándome. ¿Recuerdas nuestro plan? Fue lo que nos hizo inmortales, porque solamente consistía en sobrevivir.
¿Qué haces? ¡No! ¡No les cuentes a todos nuestro plan! Es nuestro, es nuestro, me vas a matar, ¡yo no puedo morir! ¡Debo de ser inmortal! No me mates, ¡no lo digas! No puedes matar a la idea, si lo haces perderemos el control, ¿recuerdas? Una vez nos creímos Ángeles, no lo hagas, debo vivir… por favor… Hasta nun... ca...

Cammarota en Buscadores

pues sí, el gonza ganó y el hecho sucedió.





19 sept. 2009

La Fin: Cuento

Hace tres años y un día llegaba a Norteña, entre mis cosas tenía un poco de todo, tres libros, dos canciones y un recuerdo. Aunque, a decir verdad, yo tan solo era sólo uno más entre los extraños. Extraños que recuerdan la regla de la escuela francesa de siempre usar tres como numero paradigmático y punto de partida para indicar toda clase de investigación, es de sorprender que los ilustrados franceses de tradición atea se basen en el tres, porque ¿Cuál es el valor del tres? El numero sagrado por excelencia, a los tres días resucitó el salvador, tres fueron las negaciones de pedro, tres son las virtudes teologales, tres son los nombres de la Trinidad, tres son los mundos del más allá; súmalo al numero terrenal, el cuatro, porque cuatro son las extremidades del hombre, cuatro son las estaciones del año, cuatro son los puntos cardinales, cuatro son las etapas de la vida, cuatro son los elementos (y válgame Dios que desde la Antigua Grecia solo les hemos sumado el plasma) súmalos y tendrás el siete, el numero paradigmático por excelencia y esencia natural. ¿sabes lo que es un paradigma? A veces yo sí sé y a veces no quiero saber, entes como tú y como yo no nos gustan las respuestas sencillas, después de todo: a grandes preguntas, respuestas complicadas. ¿Quién descubrirá al amanecer que somos impostores fingiendo ser quienes somos en realidad?
Ese día caminé, como el día de hoy, pero la diferencia es que entre tú y yo no había nada más que lo que ves el día de hoy, porque las diferencias de los actos rutinarios son que las rutinas están hechas de detalles y cuando un detalle desaparece de tu rutina es cuando ves la diferencia, como si viajaras en un barquito de cáscara de nuez. Pero pasaron más cosas ¿sabías que me enamoré de otra como tú? eso me hizo daño, mucho daño, más daño del que desearía, por lo que hoy diríais que he envejecido al menos diez años. Entonces te darás cuenta de que en un día como éste yo estoy a la mitad de mi vida y no tengo moneda ni cheque de viajero para darle al Aqueronte.
Era joven y necesitaba trabajo, (hoy cuesta trabajo ser joven) así que me dediqué por un tiempo a cantar en el puerto coplas argentinas, tangos sevillanos y canciones que había aprendido aquí mismo, ¿sabes cuál es el problema del flamenco español? Que de sus melodías unas pocas hablaban del cielo y muchas del abismo. Existe una diferencia entre la música peninsular y la continental. Aunque los sonidos siguen siendo de carácter mediterráneo las melodías continentales tienen ese aires porteño rioplatense y las peninsulares, aunque son porteñas, están bañadas de gaditanismo puro heredado de las res gestae que tantas veces se cantaron en la época en que los corridos de cucarachas se desarrollaban en Roncesvalles; pero las derrotas en manos de los infieles fueron cambiadas por mujeres infieles que prefieren ser de todos y nunca verse derrotadas.
Regresando a mi relato (porque como marcan las leyes, uno debe de terminar lo que inicia, a menos que sea un proyecto de vida, en ese caso es función del PAN decidir qué y qué no es). Fue ella, a veces me rehúso a cree en ese concepto, pero ese día vi al Eterno Femenino en una encarnación macabra como esas danzas medievales. La conocí una mañana tras una guitarra, era como yo y como tú fuiste alguna vez, la prostituta y la santa vestida de puta y de beata, esa de la que Eco habló una vez y hasta le dedica un libro con nombre de posmodernista, o del que Rosario Castellanos solo tomó el nombre para un libro y después para un poema que llamó corrido. Me acerqué y brotó de sus labios aquella tonada. ¡Maldita sea! Esa tonada que hoy resuena en los hijos no queridos de Dios era una melodía que resonaba como si fuera una maldición ya no pude olvidarla. ¿La recuerdas? Fue la que canté el día en que… ya lo olvidé, pero sé que ese día la canté.
Pero nunca la volví a ver, porque intenté ser libre, pero para poder serlo me sometí como Thomas Jefferson y para pagar mi libertad me entregué a la eterna vigilancia del Gran hermano que es el panóptico de las cárceles de la mente, mente en la que vi cosas tan extrañas como una adolescente y un duende hablando con un viejo barbón que se parece a Marx. Santo el hombre que es eternamente libre y puede dominarse a sí mismo, aunque sí mismo no sea más que la ilusión creada por el Maya hindú para no poder contemplar la realidad tal y como es, que mucho después y sin conocer de los hindúes Platón lo repite, porque maya no solo es una cultura prehispánica. Rezaré ante ti, candelaria de mi oscuridad y refugio de mi angustia…
Abandoné Norteña y esa ciudad que está en un lugar del cual no quiero acordarme. Norteña, nombre dado a una ciudad del sur para compararse con esas metrópolis del Norte que eran Londres, Madrid o París, porque en el sur solo tenía como ejemplo la Cádiz de marineros ladrones y un África de beréberes y moriscos (que, a fin de cuentas para un cristiano viejo y de limpia sangre son lo mismo: infieles que se van al Infierno), todavía no se veía el esplendor tuyo de un Buenos Aires y Santiago bendecidos por una independencia que solo fue de nombre, la cual llegó muy apresurada a las bocas de esos eruditos a la violeta que tantas guadalupanas enarbolaron y Fernandos séptimos defendieron para proteger sus haciendas y familias criollas; de esos pueblos de bochinches bolivarianas y sueños panamericanos de locos que piensan que la horchata debería ser una flor solo porque suena melodioso decir “flor de horchata”. De megalómanos citando a Bolívar para sus propios intereses y lanzado bombas en Irak que según Judith Butler no son más que símbolos fálicos de la dominación del hombre sobre la mujer… En fin, a Norteña la dejé como llegué. Regresé a casa porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo y te vi, pero ya no te quería como antes; la parte de mí que amaba tu música ahora la amaba a ella, porque las dos eran la misma y ella aun cantaba cuando tú decidiste callar.
Pasé años engañándome, traicionándome, diciéndome, mintiéndome y haciéndome quedar como un tonto ante el espejo, porque a final de cuentas la única opinión que nos importa y de la cual buscamos siempre aprobación es de la persona que vemos en el espejo, si no somos Alicia que lo cruza sí somos la reina malvada que no pregunta a un espejo mágico en realidad (porque lo malo no es que exista, sino que ser un espejo mágico es de los peores empleos que pueden existir) sino que es su psique insegura y casi lesbiana al quedar muda ante la belleza de Blanca Nieves que por ser hija de rey olvida el derecho de gentes y se proclama superior a los demás, pero al ser atacada vive con la plebe en una utopía comunista en la que ella se convierte en la matriarca de un sequito de esclavos (lo de representarlos como enanos es solo un recurso para que una adolescente berrinchuda se vea más grande que ellos), pero al morder la manzana (justicia divina en la que la mujer más bella duerme con la misma arma que Eva usó para condenar a Adam, y no Adán, tal vez la respuesta sea que la malvada bruja sea Lilit que ha planeado su venganza durante siglos). Los dulces enanos en lugar de enterrara como ordenaría la verdadera fe, prefieren moverse como dicta el pensamiento medieval y la convierten en una santa milagrosa a la que le rinden culto como a Susana Sanjuán que muere casta y esa es la causa de su muerte y beatitud (que, cosa extraña, en las películas de Disney nunca se habla de religión aunque todas las instituciones que dependen de ella y de las cuales ella depende aparezcan, la magia de ser un ateo y fanático Nazi como Walt le dan esos privilegios) “Y podría volver” volvería tranquila, y podría abrazarla, y podría abandonarte e irme con ella, y podría volver a vivir los años que perdí intentando perderla de mi mente, y podría decir que las cosas van bien allá por Norteña, que aunque tu y yo sabemos que las cosas nunca fueron bien en ninguna parte, no desde que Gilgamesh bajó a los infiernos como un Eneas-Quetzalcoatl; o desde que en una galaxia muy lejana el soberano sistema de Satania entra en crisis ante la Rebelión de Lucifer que, mandando a su capitán, Satanás pudo seducir a Caligastia con el Manifiesto de la Libertad hace que este entregue a Urantia (mundo que hoy llamamos Tierra) nuestro pequeño planeta decimal en un cerco sanitario mientras se da el juicio al príncipe no de las tinieblas, sino de la Ilustración, porque cuando Diderot y Francisco de Miranda paseaban por las faldas de Catalina II era el eterno e innombrable el que redactaba la Enciclopedia y susurraba la palabra “Candido” a François Auret, “Soberanía popular” a un suizo arrogante y “derecho de gentes” a un barón hijo de mami y papi gobierno. Además fue su etérea mano la que abrió las cárceles en las jornadas de septiembre y soltó la guillotina sobre Madame Déficit, mientras que el Incorruptible le rendía culto en al figura de la Ramera de Babilonia a la que, para no herir susceptibilidades la nombraron “Razón”. Y omitir que allí, como aprendimos a omitir en todos lados y a todas horas, que una extraña mujer me enseñó que no hay bien que por mal no venga.
Te pude haber abandonado esa vez como pude muchas otras veces, la verdad no estuvo en mis manos la decisión, fue ella la que nunca dijo sí. Y aunque yo preguntaba ella siempre callaba, (lo que tú nunca pudiste hacer), o decía "no quieras saber de mi vida, no me hagas hablar, que si bebo es para olvidar". Fue en ese momento que me di cuenta de que la amaba tanto como se puede amar algo que no existe pero es real.
No lo niegues, amar no es una cosa tan difícil, tal vez a final de cuentas el amor es tan solo la justificación de la lujuria. Tal vez los seres humanos inventamos los sentimientos para darle una validez racional nuestros impulsos, tal vez ni siquiera existan los impulsos y lo que llamaros real sea solo parte de la imaginación creada por el espíritu para tener conciencia de sí y darse una validez de eso que en nuestras arrogancias internas llamamos “legitimidad”.
Pero regresemos al relato y a la consagración de una primavera de las cosas que forman parte de nuestra historia. Desde ese día aquella melodía se aferra a mi alma, no puede haber otra explicación, porque arrancarla resulta imposible, pues resuena con la perfección de un recuerdo terrible. Las melodías se encierran en nuestras psiques como elementos caóticos creados por nosotros; son mantras inconcientes que cantamos cada vez que deseamos evocas los sentimientos y sensaciones que invocan, a final de cuentas todas las canciones no son más que letanías sin Dios.
Finalmente las cosas no han ido tan bien como pude esperar ¿cómo dice la canción de Gardel? Ah, ya, “hoy la suerte quiere que te vuelva a ver”
Pero el tiempo es el único juez del mundo secular. Y hoy cuando intento escribir nuevos versos, me doy cuenta de que estás en todos ellos, pero siempre estás lejos y terminan pareciendo melodías de Discepolo, por lo que cuado las veo y las pongo de frente me encuentro tan sólo con desilusiones. Por mi culpa, por mi culpa, por mi maldita culpa. Mea culpa, habeas corpus, alea jacta est. Trato de justificarme con eso, pero estoy conciente de que ahora sé con certeza que no escribiré más canciones.
Y podría volver, ¿Acaso quiero volver? Tal vez huya de lo sagrado y lo profano como la Vera del cubano nacido en suiza que residió en Francia; pero no, eso sería imposible para una entidad como ella, lo más seguro es que sea entregada a los dioses como en esa canción rusa que bailó una vez ante la mirada atónita de las leyes de la física ¿Para que tendría que volver? Con el espectro de Eleonora y los arrebatos de Sílfide tengo suficiente.
Y podría decir que las cosas van bien allá por Norteña, lo que yo le creería si tan solo fuera verdad ¿Verdad? Esa si que es una palabra extraña. Hace doscientos años vivimos un siglo que luchó y murió peleando por la verdad y la victoria del progreso sobre los anacronismo del conservadurismo, hoy, en un siglo que acabamos de pasar tan rápido como llegó vimos a March Bloch aterrado y rodeado de tanques alemanes proclamando antes que Foucault el manifiesto del postmodernismo; imagínalo, con un traje sastre y nervioso gritando como Casandra a Lucien Febvre que la Historia nos engañó y que el progreso y la modernidad nos han llevado a una posmodernidad donde la razón no era lo que esperábamos ¿o se escribe postmodernidad, con “t”? Qué importa, dejémosle los debates gramaticales a Alex Grijelmo y catedráticos raelianos que sin no son extraterrestres por lo menos dominan la lengua. Entonces todo por lo que se peleó en el siglo XIX se convierte en el enemigo del siglo XX, ¿no es el liberalismo tan defendido por Juárez el mismo que combatimos desde el salinato? ¿No es la lucha de clases la clase de lucha que queremos evitar?
Regresemos. No, no quiero que vuelva porque si me dice que todo va bien puede que yo le crea aunque tenga que omitir que allí, como allí es todos los allí del mundo, una extraña mujer me enseñó que no hay bien que por mal no venga.
Y aunque yo preguntaba ella siempre callaba, como calló Dios ante la muerte de su hijo y calló Guzmán Blanco ante la muerte de Maximiliano.
O decía "no quieras saber de mi vida, no me hagas hablar, que si bebo es para olvidar". Hay novedad en eso, ¿Hay novedad en el frente? ¿Se es poeta porque se bebe o se bebe porque se es poeta? Aunque la mayoría dice que el alcohol es la mejor forma de olvidar no se dan cuenta como Feliciano sí lo hizo que hace que recuerdes más. Las bondades del alcohol son tantas que si se dicen borracho no se creen, pero si se dicen sobrio tampoco.
Y aunque yo preguntaba ella siempre callaba o decía "no quieras saber de mi vida, no me hagas hablar, que si vivo es para olvidar". ¿No habíamos dicho eso ya? Creo que sí, tal vez sea uno de esos corsi y ricorsi del napolitano ese del que el barón de la Brede se copió para escribir sobre los mismos romanos que ya había teorizado el napolitano. Es decir, su teoría se confirma apenas pocos años después… de la que todo el siglo XIX se apropia. Uno de ellos, ese alemán chovinista que estaba enamorado de su hermana; o más posterior con el cuento del Camino de Santiago del cubano que vivió en Francia de madre Rusa… o de otro italiano cuyo nombre parece de pizzería.
Creo que es demasiado por hoy. Sabes, una de las cosas más extrañas de escribir es que al terminar corres el riesgo de que sea otra cosa de la que empezaste.
Lo bueno es que tú no eres una persona, sino que eres una ciudad, y cuando salí de aquí me enamore de Norteña y olvidé a Buenos Aires… ¿O fue al revés? Bueno, la ciudad nos está llamando, porque siempre hay una historia escondida en la jungla de cemento… voto a tal.

18 sept. 2009

Nuevos Planes Identicas Estrategias: cuento

--Parece ser que va a llover—dijo la mujer con tranquilidad mirando al suelo—el aire aquí es más calido

Estábamos en un elevador, no recuerdo si subía o bajaba, sin embargo sus palabras se me quedaron en la mente.

--¿Cómo está segura? Si no hay ventanas—dije para continuar la plática.

--No lo sé, solo es un presentimiento

Sus palabras se vieron con tanta tranquilidad que creí que debía de creerle, sobre todo por que en mi mente pensé que eso me lo dijo una mujer extraña. Aunque era de aspecto amable, y, aunque su cabello parecía más un poema de Baudelaire que salido de una estética. Era simplemente un peinado imposible Pero dudé.

--¿Qué si no llueve?—dije para retarla

--pues no llovió, aunque nunca me he equivocado en estas cosas. Es como un don. Además ¿quién es usted para dudar de mis palabras?

--el hombre que casi conoció a Michi Panero—fue lo único que pude responder en ese momento— ¿y usted?

--Mis Carrusel—dijo con ironía— ¿qué hace en este lugar?

--Sobrevivir.

Ya nadie dijo nada, cuando llegué a la calle el Sol estaba a lo más.

Pasó el día como si no hubiera habido conversación. En la noche llegué a mi casa e intenté dormir, pero solo estaba pensando en lo que me dijo esta mañana en el ascensor.

--Mujer loca,--dije para mis adentros—pero sentí que tenía razón, porque nadie me iba a mentir allí.

Sin embargo, fuera de la casa comenzó a escucharse el goteo de la lluvia; primero fueron tres gotas, luego una, luego once mil de ellas caían como vírgenes en desgracia en el suelo. Entonces volví a pensar en la mujer, en cómo obtuvo tal revelación. Pensé y pensé en eso, la tensión me impidió dormir, ¿qué me quiso decir?

Al día siguiente tenía la idea, la pensé toda la noche y la tuve perfectamente, agarré un papel y tracé un ambicioso plan. Las palabras eran fáciles, simplemente consistía en sobrevivir.

Salí a la calle, todo era claro y perfecto, llegué a un centro comercial y grité. Las gente se arremolinaba a mi alrededor, mi voz era un imán. Las palabras salían con tal fluidez y coherencia. Y Fue así que al cabo de dos horas logré captar con sencillez y paseando por el carreforur a un ejército de un centenar.

“danos el plan” decían

“no es tiempo aun” yo respondía. Primero nos reuniremos en los aeropuertos para difundir el mensaje.

“¿Cuál es el mensaje?” preguntaban los cien

--cállense—respondí—al llegar el día sentiremos el calor tomaremos de un Smoking Blues estaremos en nuestro lugares, en las salas en las que no entra aire ni luz

“¿entonces qué haremos?”

--hablaremos del tiempo

“queremos hablar de otra cosa”

--acaso del gobierno

“¿Cómo lo haremos?”

--no será solos, entre todos lo haremos y trazaremos nuestro magno plan

“¿sobre qué es el plan?”

--no importa, solo es necesario saber que lo haremos hoy, aunque sepamos que a una estación sucederá otra igual.

Pero algo no estaba planeado bien. Algo falló o simplemente parece ser que… no me atrevo a decirlo, pero las palabras salen de mi boca al amanecer:

--fracasé.

Estuve viendo todo el día la televisión pero mi rostro hoy no apareció, ¿por qué estaba pensando algo así en ese momento? Apagué la televisión y salí de allí.

--da igual—dice casi balbuceando.

Ahora estaba solo, ninguno de mis seguidores estaban conmigo, ahora yo estaba solo. ¿Cómo iba a salir de esta? A fin de cuentas actúen como buen occidental.

--me gusta la lluvia—dijo la mujer

De nuevo nos habíamos visto en el mismo elevador, pero esta vez mee escaparía como con sus argumentos, después de todo sé nadar como un pez.

--depende del pez—dijo ella adivinando mis pensamientos.

--como un pez en un mar de mediocridad—dije sonriendo.

--lo supuse—respondió.

Tenía miedo y ella lo sabía.

--¿por qué me temes?—dijo

--porque me obligaste a intentarlo.

--pero casi lo logras.

--pero también casi claudiqué, por lo que decían de mí.

--con lo que hay dentro de ti, no estará nada mal que mañana estés aquí.

Aun trato de pensar que fue lo que sucedió. Ese día, hoy estoy en la cama. Pero no es una cama normal; me he dado cuenta de que forma parte de un sucio hospital. Continúo tranquilo, pero en soledad, mientras estoy imitando lo que pasa e televisión. Tengo una pistola en mi mano y estoy disparando como Kevin Ayers.

Sin embargo las balas no van dirigidas a personas, sino a una luna llena.

“¿Qué tan llena?” me dicen las voces

--Tan, tan llena—respondo yo.

“Ni siquiera a esa luna le puedes dar” seguían diciendo las voces.

--Qué confianza, no, no puedo fallar

“sí lo harás”

--que no voy a fallar.

Disparé pero fallé. Desperté de nuevo en el ascensor. Ella estaba a mi lado mirando el suelo, como avergonzada de lo que me pasó. Yo no sabía si ella me vio disparara a la luna., pero también sabía que sí me vio.

--sé que no querrás volver a confiar en mí—dije sereno

--ya nadie confía en la energía nuclear después de lo de Chernobyl—me respondió sin dejar de mirar el suelo.

--pero el cielo—dije para tranquilizarme a mí mismo—aun tan negro.

--es nuestro cielo—dijo mirando la puerta.

--es nuestro—respondí.

--Pero sigo desconfiando de ti.

--no te preocupes—dije—ya se como resolverlo.

--¿Cómo?

--tengo un ambicioso plan. Consiste en sobrevivir.

Graffiti encontrado en un elevador el día que llovió:

Yo te quiero, y no, no he hecho

Y sé que no haré jamás nada más real y nada más sincero.

Yo te quiero, y tengo un plan para los dos,

Consiste en sobrevivir

17 sept. 2009

El manifiesto desastre: tres cuentitos un poco enfermizos

Hallo Commrades, pues bien, el escenario es el siguiente:
ante la serie de acontecimientos de los últimos días no me he pasado por los recovecos de la mente con la frecuencia digna de ser frecuente cuando frecuentamos lo que es frecuente. y, ante el inminente desastre manifiesto (es decir, Nacho Vegas) me he decidido congraciarlos (o sea, fastidiar un poco más) con tres cuentos redactados hace aproximadamente dos años pero en momentos diferentes de mi vida.
¿qué tiene en común? cómo verán, lo que aparece en negritas es la letra de diversas canciones de Nacho Vegas (o sea, la del titulo), personalmente "La Fin" es mi favorito porque lo redacté en una época Carpentier en la que todo tenía que ser barroco y más barroco. los otros
hace mucho tiempo que no escribo un cuento, pero creo que debería volver a comenzar, aunque lo que me falta es una idea (tal vez algo con zombies) o la conmovedora historia de una familia judía en el Guetto de Varsovia (ya saben, de esas que ganan Pulitzer y Oscares).
el resto es historia.

14 sept. 2009

La ciudad de la furia

A una semana de regresar, no existe mejor tributo para esta ciudad.

Me veras volar
Por la ciudad de la furia
Donde nadie sabe de mi
Y yo soy parte de todos

Nada cambiara
Con un aviso de curva
En sus caras veo el temor
Ya no hay fabulas
En la ciudad de la furia

Me veras caer
Como un ave de presa
Me veras caer
Sobre terrazas desiertas
Te desnudaré
Por las calles azules
Me refugiaré
Antes que todos despierten

Me dejarás dormir al amanecer
Entre tus piernas
Entre tus piernas
Sabras ocultarme bien y desaparecer
Entre la niebla
Entre la niebla
Un hombre alado extraña la tierra

Me veras volar
Por la ciudad de la furia
Donde nadie sabe de mi
Y yo soy parte de todos

Con la luz del sol
Se derriten mis alas
Solo encuentro en la oscuridad
Lo que me une con la ciudad de la furia

Me veras caer
Como una flecha salvaje
Me veras caer
Entre vuelos fugaces
Buenos Aires se ve tan susceptible
Ese destino de furia es
Lo que en sus caras persiste

Me dejaras dormir al amanecer
Entre tus piernas
Entre tus piernas
Sabras ocultarme bien y desaparecer
Entre la niebla
Entre la niebla
Un hombre alado prefiere la noche

Me veras volver
Me veras volver
A la ciudad de la furia

12 sept. 2009

Una novela de cine y famila


pues... es bueno a secas, la historia , si bien narra la relación padre hijo, no se centra en el cine (la mayoría de las pelis solo son nombradas, sin explicación de ellas o algún comentario), la verdad yo creía que el sistema narrativo iba a ser que por pelicula se iría sacando una lección (como un curso de cine, pero acerca de la vida). sin embargo la narración se centra en la relación del hijo con las mujeres, sin embargo, las aportaciones de cine (que se alejan de lo que llamaríamos "cine de culto") son realmente buenas. el libro entretiene y sí te sales con una buena lista de pelis que de allguna manera quieres ver o volver a ver para ponerte a tono con el septimo arte, aunque seas un neofito, es una buena guia para adentrarte en el cine y recordar las veces en las que el mundo se derrumbó cuando perdimos una novia.