30 may. 2011

El Oscuro Pasajero: ...


una de las razones por la que escribo muchas veces es  porque realmente no tengo mucha gente alrededor con la que pueda platicar, de esa forma, escribir tiene como función precisamente "hablar" con los demás, vale, no siempre existe la replica, pero de cierta forma por lo menos te quedas con la sensación de que dijiste lo que tenías que decir.
            Esa es la paradoja del gusto por la soledad, uno la explota tanto como elemento disuasorio ante posibles amenazas emocionales, tiene como resultado una existencia en la que los libros suplantan el papel de los amigos, donde uno comprende los dramas de su vida mirando series de tv y comprende la banalidad de la misma con comedias. Muchas veces la soledad no es una decisión voluntaria, sino que es el fruto de una serie de circunstancias en las que los demás han aprendido a convivir contigo ignorándote. Escribir es una forma de sentirse comprendido, no ignorado, sapiente de que alguien está contigo porque te está leyendo.
Como todos los que me conocen saben, en más ocasiones de las necesarias soy una persona de bastante difícil trato, yo sé que puedo ser un buen amigo, pero también sé que puedo ser un amigo que es preferible evitar cuando se puede.
            Si estoy diciendo esto es porque siento la necesidad de confesarme y darles a entender que puedo llegar a ser peor de lo que aparento.
            Muchas personas que me conocen me ven como lo que aparento a primera vista, un joven que si no es atractivo "tiene algo", que hace comentarios sarcásticos e irónicos y que siempre tiene una opinión formada ante todo. Ps sí, básicamente eso es lo que encuentran si pasan por un perfil de fb o si hablan conmigo diez minutos.
            Pero más allá de esto, todos somos una máscara, y tal vez la que un servidor porta no es consciente, pero sirve para ocultar una personalidad psicológicamente más perturbada de lo que aparenta.
            En los últimos, digamos, dos años, he ido perdiendo gradualmente amigos que consideraba bastante importantes como para saber que no los perdería, asunto que varias veces me ha hecho plantearme con suficientes razones que el factor común soy yo, y que uno no es traicionado por quienes confía, sino que constantemente un requiere tantos sacrificios de los demás para con uno que es natural que terminen explotando y rechazándolo.
            tal vez una forma sencilla de explicar casi la totalidad no de mi forma de pensar, sino de mi forma de reaccionar ante ciertos escenarios (que en la conducta humana es más importante que las ideas); existe un episodio de la segunda temporada de Community, donde Abed protagoniza un especial animado de navidad en el que todos tratan de "rescatar" su delirio por medio de una terapia de grupo, el personaje no es gratuito, aunque es una variación de Sheldon Cooper, es considerablemente más creíble como actor humano, y la forma en la que construye una realidad partiendo del rechazo de los hechos es lo que lo convierte en un perfecto espejo de cómo a veces, pese a todo, prefiero ocultar la verdad que me rodea y me imagino (de buena fe) que los resultados del mis actos son positivos para los demás. una forma rápida de decirles cómo creo que el mundo me mira cuando menos es así es la escena final de la primera temporada de dexter, ya saben, aquella en la que va caminando y hay un desfile, donde todos le dicen "te queremos" y le agradecen todo lo que hace, consciente/inconsciente de que eso es una mentira, de que sus demonios ocultos jamás tendrán esa aceptación y que la felicidad que añora solo existe dentro de su perturbada imaginación, y que sin importar sus actos, él se sabe que la única forma de ser como es, es terminando solo.
            Gran parte del problema es que uno no valora los sacrificios que hacen los demás, cuando se entregan 10 y se reciben 5, cuando se siente que no hay equitatividad afectiva en los actos, sin detenerse a pensar que tal vez la otra persona cuando mucho da 3, y ese 5 es un acto que debe de agradecerse en lugar de reclamar un 7. Lamentablemente uno se da cuenta de estas cosas bastante tarde, en el momento no las comprende y eso puede arruinar en diez minutos un día que pintaba bien. Pocas veces podemos agradecer de tal forma las atenciones que se tienen para con uno sin comprender el valor de tales.
            en resumen, soy bastante agradable por fuera, pero una vez que me conocen bien, los demás prefieren alejarse, las pocas personas que se deciden por conservarme como amigo pese a ese desfile de defectos, son las pocas en las que confío plenamente, cada vez son menos, pero por lo menos vienen de vacaciones una vez al año.
Gracias S.

            Adjunto el enlace al episodio de Community llamado Abed's Uncontrollable Christmas, supongo que la mayoría de ustedes no tienen 20 minutos para mirar el episodio completo o les parecerá de entrada bastante infantil, pero les aseguro que en narrativa y profundidad es una obra maestra de cómo una persona, para huir de una realidad no deseada, crea un mundo paralelo donde sus amigos están ahí para él. Bastante revelador…