3 oct. 2011

El Oscuro Pasajero: El Ala Oeste


Ya había advertido que estos días estaba pa’ la bobada y que el mundo medio que me iba a dar igual porque estaba en temporada de estrenos en televisión.
Vale, cosas están pasando, pero hasta que no atrapen a Gaddafi lo demás no me importa, ni siquiera los “indignados” neoyorquinos tienen vela en mis preocupaciones
(una duda para los paranoiquitos antisemitas, si el objetivo de los judíos es controlar el dinero y tenernos estupidizados ¿no sería más racional que sanearan sus finanzas masonas comunistas, porque yo, si quisiera esclavizar a un población, no sería un gil que entra de crisis en crisis [pero claro, controlo los medios menos la internet, cuando la internet es más fácil de controlar si se elabora un bot que rastree y bloquee contenidos antisistema, pero ta, hay quienes prefieren ser suspicaces que objetivos])
Pero eso no me va ni me viene, el tema de interés es el prime time, debo decir que, dejando de lado Dexter fue algo soso el inicio de temporadas, como desfasadas, de esas veces en las que dices “ok, cambiaron a los guionistas o algo así”, pero creo que era cosa de agarrar piso luego de tiempo sin verlas, los dos primeros episodios de la séptima de How i met your Mother no me gustaron mucho, pero el tercero es la onda.
Terra Nova ta, ta buena che, pero yo que sé, le falta algo (y le sobra Spielberg y sus siempre presentes extraterrestres intrínsecamente buenos)
Supongo que Homeland no da para más de una temporada ¿por qué? Porque una norma no escrita que he notado en el cotilleo de las series es que una premisa buenísima da una serie malísima que no pasa de la primera temporada (Jercicho, The Event, Flash Foward, Vanished)
¿Por qué? Porque cuando a uno se le ocurre una idea genial, desarrolla esa genialidad en una página, pero no tiene ni puta idea de cómo seguir tanto hacia adelante como hacia atrás (yo tengo una idea genial sobre que mezcla biblia y Highlander en donde desde el inicio de la humanidad existe un numero de inmortales [144000] que llevan milenios vagando por la tierra sin idea de cuál es su origen o destino o de siquiera porque no pueden morir ¿ah, a poco no suena como para el cantar Scy fi? U otra donde Dios decida hartarse de la humanidad y decrete no su destrucción, sino su esclavización definitiva haciendo un pacto con los siempre pragmáticos ingleses para que ellos se encarguen del gobierno civil con permiso del celestial [de haber pensado un argumento así a mediados del siglo pasado dirían que es una metáfora del colonialismo en África, para sí es ver ángeles destruyendo ciudades, realizando un matrimonio entre el orden político medieval y la tecnología y avances del siglo XXI], esas historias venden, pero falta guita y paciencia)
¿Pero Community? Esta es una serie que hasta ahora no me había decepcionado, y así es, simplemente el episodio 2 de la tercera temporada es más que nada una reputisima obra maestra de geopolítica y Annie gritando contra la Annie asiática en un simulacro de crisis global de la ONU. Simplemente el humor al que han llegado está más allá de ser meta, sino que es un nivel de sofisticación y guiños que te hace reír a la vez que intentas comprender la idea en los pequeños detalles. En el episodio Annie tiene una idea de un simulacro de la ONU y la Annie asiática le copia, así que se enfrentan cada uno en su simulacro propio, lo increíble es la mesa y las posiciones, Annie es obviamente EEUU, que cuenta con dos aliados, la Suiza de Abed y el Uruguay de Jeff, de otro lado, Shirley tiene a Chine, Pierce a Somalia y Troy Georgia (Britta decide no participar para protestar afuera del salón como buen altermundista), el simulacro inicia con un “si tienen dudas, estén de acuerdo con Annie”, así el panorama global se configura con un EEUU propone fuerzas de paz, Uruguay siempre está de acuerdo (ja!), Suiza está pa la bobada y no se compromete en nada, China tiene dinero, Georgia le da igual pero está obligada a votar a lo que diga China y Somalia solo abre sus puertas a los refugiados con engaños de un paraíso africano. “China tiene dinero ¿alguien quiere usar el dinero de China?” “Uruguay suena a eres gay”
Tal vez la escena magistral es cuando Annie grita porque los demás se están peleando por una trivialidad y se desmorona su modelo de la ONU, Abed simplemente retira el cartelito de Suiza para que no le llegue el golpe de Annie y así, queda consagrada la siempre neutral Suiza.
Pero hablando de política, como las series son semanales y me puedo quemar los estrenos en un solo día, tengo otros seis días al pedo y con el mono de más. Baje algunas, pero de entre ellas me quedé pasmado con una.
Tal vez fue contextual, ya que para cuando la comencé estaba en las últimas páginas de “el oso y el dragón” de Tom Clancy, donde, como ya habré dicho en más de una ocasión, la historia se centra en una invasión de China a Rusia; la novela se desarrolla en tres lugares, el Politburó de Pekín, el cuartel de la SVK rusa y el Despacho Oval.
Es una serie de 1999, tuvo 7 temporadas, se llama The West Wing, al parecer aclamada por la crítica y por analistas gubernamentales por su realismo y tratamiento de los conflictos; narra la presidencia demócrata de Joshua Bartlett, (lo que se entiende que lleve 7 temporadas, porque la serie inicia a un año de su gobierno, lo que encajaría el resto del mandato y la reelección).
Algo tienen las series previas al 11-S, en las que no existe esa semiparanoia hacia las estructuras gubernamentales y resaltan los antihéroes (para ser sincero, en el mundo de Clinton dudo que Lost o Dexter hayan tenido cabida, la sociedad no estaba lista para esa clase de personajes tan complejos, cuando lo más era un desapasionado Mulder que se convierte en escéptico y una ahora creyente Dana Scully)
Uno aprende demasiado de la dinámica interna de la Casa Blanca, lo irónico es que mientras en la novela de Clancy lo que se demuestra es una visión de la presidencia estilo Tea Party (donde es válido que el presidente sea “sincero” al comparar a China con la Alemania Nazi o decir descaradamente que va a elegir a los jueces de la Suprema Corte según su postura acerca del aborto ignorando al colegio de abogados por estar “corrompido por el sistema” o donde uno puede ridiculizar a la los ambientalistas porque impiden la riqueza, o quitarle los impuestos a los ricos porque ellos hacen la riqueza de América y ponerles impuestos es estropear el desarrollo), en The West Wing es la visión de cómo un demócrata configura la presidencia, donde casi cada decisión es una decisión ética que muchas veces no puede ser lo que nos guste, pero sí lo necesario. Es la historia de un presidente criticado por los medios como un blandito que espera demasiado tiempo para posicionarse acerca de algún tema. Ambas historias, la de la serie y la de Clancy fueron escritas, curiosamente, el mismo año, 1999, lo que pone de manifiesto que el radicalismo de derecha de EEUU no nace con el 11-S y que la cuasi amoralidad de Clinton en el despacho Oval es una marca de la que se quieren desprender, convirtiendo, en la serie, al presidente en un modelo de ética humana. O tal vez sean suposiciones mías y el desarrollo de ambas historias tenga otro fin, aunque reitero, ideológicamente están contrapuestas, pero fueron concebidas en la misma realidad política.
Pocas cosas curiosas se saben de la presidencia de EEUU, por ejemplo, que en una crisis global el presidente no viaja en el Air Force One como se cree tradicionalmente, ese es su avión, digamos, social. En caso de guerra es la familia del presidente la que viaja en este avión mientras que el mandatario sube a otro con el nombre clave “Pimienta” donde se encuentra todo el material necesario para un gabinete de crisis y que una vez pasado el peligro inmediato tiene que mantenerse volando por 4 horas mas, o que cuando el presidente da el discurso sobre el estado de la nación, un miembro del gabinete no puede estar presente, ya que como la totalidad del gobierno está en el capitolio escuchando el discurso, en caso de atentado uno tiene que estar retirado para que exista una línea sucesoria (en la novela de Clancy es precisamente así como Ryan se convierte en presidente luego de que un 747 se estrellara en el Capitolio, en la serie lo que se pone de manifiesto es hasta qué punto es algo difícil saber quién se queda afuera y la presión psicológica de saber que si pasa algo, serias tú el que ordene lanzar las bombas): incluso hasta qué punto la relación con la prensa es de odio-odio-odio y supongo que en algún momento una pizca de amor, creo que aquí no hay diferencias, en ambos relatos el peor enemigo es el periodista incisivo que busca cualquier desliz en una frase o palabra por parte de un miembro del gabinete para tener un titular al día siguiente (solo que en el mundo de Clancy el secreto es insultarlos y llamarlos idiotas enemigos de América, en la serie pues… tratar de minimizar el daño de manera diplomática).
Creo que es una de las sorpresas mas gratas que me he encontrado, es ingeniosa, graciosa e ideológicamente afín a mis posturas donde América no es la América de los padres fundadores y dueña del mundo, sino una América pragmática que aprende a desenvolverse según ciertos principios éticos que muchas veces tienen que ser pasados por delante, el fin no justifica los medios, sino que salvar miles de vidas a veces tiene el costo moral de sobornar a la India cuando esta decide atacar a Pakistán (en el mundo de Clancy habría invadido a la India para salvar la democracia Pakistaní).
Solo falta la segunda temporada para The Wlaking dead, pero como ocurre con las cosas que me gustan, la parafernalia reciente en torno a los zombies ha provocado que dejen de gustarme en gran medida.
Nota al margen: el 11-S y el 11-M son estilo de nomenclatura para referirse a desgracias ¿por qué los españoles la usan indiscriminada mente para referirse a todo lo que ellos creen que es histórico? (20-N son unas elecciones, no una revolución, además es posible que gane Rajoy, lo que a los “indignados” no les va a caer en gracia)
Nota al margen 2: algo odio, odio de manera irracional y lo odio tanto al concepto como todo el que esté involucrado en algo similar, me refiero a esos programas de “revista” matutinas que tradicionalmente inician a las 9:00 am, dan consejos de cocina, llevan artistas gruperos y tienen resúmenes de telenovelas y chismes de famosos, si algo odio con todos los prejuicios existentes, son esos programas, prefiero una película checa del año 70 sin subtítulos que aguantar 10 minutos de esa “alegría” que irradian cada mañana.
El resto es historia.

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