10 feb 2020

Cuento Avion

UN AVIÓN PARA EL REY DE TALOSSA
Cuando despertó, descubrió que había ganado el avión presidencial. O eso diría la crónica de ese día.
No lo podía creer, de todas las cosas en las que había participado, gané en el único en el que no quería ganar, pero ¿En realidad no quería ganar? ¿Entonces para qué compré el boleto en primer lugar? Con mis limitadas finanzas $500 no es una cantidad que uno pudiera gastar solo de broma, dicen que cuando uno compra un boleto de lotería lo que está comprando es la ilusión de qué haría con el premio en lugar de cotejarlo con las probabilidades de ganar. Pero en este caso ni siquiera me interesó el premio--¿Para qué iba a querer yo tener un avión?--de hecho todo el asunto me pareció tan absurdo que estaba más seguro de obtener un reembolso cuando se anunciara que no habría rifa; igual no había pedo si no tenía reembolso, yo solo quería tener el boleto, ya saben, para la anécdota.
Pero gané.
            El problema ahora era ¿Para qué quería un pinche avión? ¿Incluye el hangar? No vaya a ser que mañana vengan y te lo quieran dejar en la puerta de la casa en plan de “ya no es problema nuestro, por cierto, no lo puede tener aquí y le va a salir caro el corralón si viene vialidad y se lo lleva”. ¿Siquiera podré usarlo mínimo una vez? ¿A dónde iría? Tendría que pedir prestado para ir a un hotel en Puerto Vallarta, pero de todas formas no tendría donde guardarlo ¿Podría denunciar por discriminación al hotel por no ser incluyente? Igual y solo daría una vuelta por la ciudad y decirle a mis amigos por whats que volteen hacia arriba.
            ¿Por qué gané?
            No me podía hacer el desentendido, el gobierno tenía mis datos, tampoco lo podía rematar, el Presidente dijo desde antes que no se podía revender a un precio menor al avalúo, pero si nadie lo compró en ese entonces era una tontería pensar que yo lo vendería a ese precio. Tal vez rentarlo, pero no tenía idea de a quién le interesaría rentar un avión ¿Existe la renta de aviones? posiblemente, pero si a lo más que ha llegado es a rentar un camión para un viaje a guayabitos entre varios, entonces carecía de los contactos en el mundo de la renta de aviones. Idea millonaria, podría prestárselo a los migrantes, piensen, llego a Tapachula, lo lleno de migrantes y los bajó en Tijuana, así se evita lo que todo reclaman de que pasan por aquí y ellos ganan porque ya estarían en la frontera para pedir asilo, un perfecto puente aéreo. No es mala idea, si el mantenimiento lo paga el gobierno, es un ganar ganar.
            El gobierno.
            Sí, ellos no podrían dejarme desamparado, seguramente me ayudarían, me llevarían a la ONU y ahí me presentarían a los posibles compradores, podría dejárselos a pagos, mil por semana o algo así ¿Los multimillonarios pagan en abonos? ¿Mil por semana será demasiado? Igual se los bajo a quinientos. No urge que lo paguen todo, podría esperar, también les agarro una camioneta o un departamento como parte del pago, si hacen paro yo hago paro. Estaría chido igual y darse un paseo nomás por nomás, subirme y nomas darle una vuelta, un rato, solo para calar, chance e invito a unos compas, “nomás para que vean que a mí sí me hizo justicia la Revolución” ¿Se podrá pintar? Darle una chaineada, como el de Trump, con mi nombre y todo eso, para que al volar lo vean, igual y me enseñan a pilotar un poco, no ha de ser tan difícil, lo suficiente para una selfie. ¿Tendrá tele e internet? Igual y me llevo el Xbox, porque sí, está todo bonito eso de volar, pero tampoco es que haya mucho para hacer una vez en el cielo, solo mirar por la ventana y ver a todos como hormiguitas ¿Será cierto eso de las hormiguitas? Eso lo descubriría, pero ya hecho eso no hay mucho para entretenerse, chance y sale una sesión de fotos en poses de “en crisis global” usando el teléfono poniendo cara de estadista. ¿Servirá el teléfono, la agenda? ¿Se enojará Putin si le hablan para decirle que tiene cara de Putín, Entenderá el chiste? Son muchas preguntas para responder, pero su trabajo es responderlas ¿O no?
¿O no?
Lo siguiente van a ser las entrevistas, todos van a querer saber quién soy y a qué me dedico, que si soy chairo o fifí ¿Qué respondo a eso, que soy de los dos, un poco de uno y un poco de otro? Porque realmente no sabía, tal vez los medios me ayuden a definirme, aunque depende del medio, tendré cuidado con lo que diga, tal vez contrate a alguien para que me maneje mis redes. Debería de aprovechar y capitalizar la fama, como hacerme youtuber y grabar tops o retos virales, videos de Fortnite y esas cosas; aunque lo primero que haría sería hacer visitas guiadas, contrataría a la edecán del debate para los paseos, si hay gente que va a Los Pinos entonces habrá gente que quiera ver el avión, tal vez hasta lo haga hotel, “hotel el avión presidencial” o rentarlo para eventos y fotos de quinceañera, Debería pensar en cambiarle el nombre, supongo que si ya no es del presidente no se le puede llamar así ¿Pero cómo le pondría, “El avión que antes era del Presidente pero ya no lo es porque se lo ganó el pueblo de México para el Bienestar”?
            ¿Y si me niego? ¿Eso se puede?
            Igual y puedo rechazarlo, en plan que dijo mi mamá que siempre no, o venderlo al kilo, se supone que no puedo malbaratarlo, pero no dijeron nada de venderlo por piezas, es puro fierro, desarmarlo e irlo vendiendo, igual con los muebles, pero esos los anuncio en el face, sillón original, directo del avión, muebles que no los tiene ni Obama, en la compra de cada uno le regalo un kilo de fierro de avión, no incluye el flete, precio por inbox.
            ¿Qué pasa si lo dono al gobierno, lo usará el Presidente? Podría donarlo pero con esa condición, que no se venda y sea usado por el mandatario ¿Lo aceptaría? Yo creo que no, pero tampoco podría rechazar un regalo del pueblo de México ¿Ahora soy el pueblo de México? Pasaría a la Historia como el hombre que le regaló un avión al presidente ¿Sería de él o del gobierno, contaría como soborno? Es más caro que la Casa Blanca, no creo que lo acepten, chance y sí, y lo vuelven a vender, para ayudar a los migrantes ¿O era a los deportistas, o para medicinas? En algún momento se dijo que era para algo de agua, la verdad ya no recuerdo para qué querían el dinero ¿Le pondrán mi nombre a una escuela, a un hospital, a una beca? Aunque me conformo con una plaza en el IMSS.
            Podría mejor quedármelo y viajar, recorrer el mundo, visitar el Principado de Sealand y codearme con la realeza, iría como el primer embajador de México y posiblemente lleve conmigo al Papa Miguel para conocer la Cristiandad, todos ellos necesitarán un avión digno de su rango y yo seré el que cubra esa necesidad, una duda ¿Se podrá anunciar en Internet?
Ya va a amanecer, me tengo que alistar porque va a ser un día trascendental, el más importante de mi vida y de todo México, el día en que un ciudadano pasó de cero a todo y ahora es dueño del avión presidencial.
            El piloto anunciaba que estábamos por despegar, pero que nos tardaríamos un poco más de lo normal, a mí me daba igual, siempre que me subo me desentiendo y me encierro en mi mundo, a veces ni siquiera llego a ver quién está a mi lado, total, es solo un par de horas, por eso siempre pido ventana. La gente se sentó, yo solo pensaba en lo surreal de la propuesta.
            --Si yo me gano el avión—dije en voz alta sin darme cuenta—se lo voy a regalar al rey de Talossa.
            --Si usted hace eso, joven—me dijo la persona que estaba a mi lado—yo dejo de llamarme Andrés Manuel.

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