14 sept. 2014

Sexta Temporada: Cuento

Dados los recientes acontecimientos en mi vida, realmente no me siento con el animo ni entusiasmo para hablar/escribir algo decente o coherente, sin embargo es una actividad que necesito no perder. Sin embargo, para mantener la actividad recurrí a mi oxidado archivo mental.
Ya tenía tiempo queriendo hacer esto, y dada la situación, me decidí a hacerlo ahora ya que el desarrollo de la historia ya lo tenía bien grabado, en realidad es la versión “cuento” de una pequeña obra de teatro que escribí para un trabajo de la prepa y de la que dudo que exista copia alguna, pero la idea me la sabía, así que no tuve que recurrir a mucha imaginación.
Gracias por la innecesaria comprensión.

El hombre estaba sentado en la barra de un bar.
    hasta ahora es una escena normal, un hombre joven bebiendo algo durante la noche. Si estadísticamente los relatos iniciaran en situaciones similares, la ficción sería como la vida misma, pero esto sólo funciona de disparador para otras situaciones que pueden llegar a ser sui generis.
    Retomemos el relato el hombre se encuentra en la barra del bar tratando de ordenar sus pensamientos. Se llama Juan Pimentel, las razones por las que se encuentra bebiendo son tan conocidas que explicar una ruptura amorosa es innecesario en la esfera humana.
    Si se hace un examen de su  alrededor nos podrìamos dar cuenta de que es el lugar màs comùn para ahogar una pena sentimental, intentando encontrar las soluciones en el fondo de una botella aùn cuando la experiencia misma de la vida nos ha enseñado que ese es un recurso que potencializa las emociones y sentimientos de vacío derivados de una pena. Obviamente no hay una persona que atienda la barra a la cual narrarle nuestra vida mientras limpia por enèsima vez la misma copa ni nos dice “ya has bebido demasiado” cuando pedimos una ronda màs. Nadie lo mira inquisitivamente puesto que todos los que lo rodean son embargados por la misma pena o similares--ademàs de los pocos parroquianos que en realidad solo asisten con espíritu festivo--; nuestro personaje trata de despejar la mente mirando a los demàs asistentes a su alrededor, tratando de saciar ese instinto humano que nos permite poder sentirnos mejor siempre y cuando podamos observar que hay otras personas pasandola peor que nosotros, asì, cuando nuestra mirada se cruza con las personas que estàn llorando o mirando el suelo de manera melancólica, un oscuro regocijo se apodera de èl y le permite hacer màs llevadera su existencia.
    En estas cavilaciones se encuentra nuestro amigo hasta que nota la mirada seca de un caballero que no deja de observar. Indiferente primero, Pimentel lo ignora y sigue su baile de miradas hasta que cruza con la del mismo caballero y nota que esta no ha cambiado siquiera poco. Cada vez màs incómodo, tratando, como es natural, primero de revisar en el archivo de su memoria hasta encontrar algùn vago recuerdo que le haga pensar que està siendo observado por una figura conocida que, sabiendo quièn es èl, espera una reacción recíproca acompañada de un afectuoso saludo. Una vez descartado el escaneo mental, resignado devuelve la mirada y saluda esperando que eso termine las intenciones del caballero, asì que levanta la copa y asiente con la cabeza.
    El hombre responde a la provocación, pero ajeno a la intención del melancólico individuo, se acerca tranquilamente, Juan intenta reconocerlo a medida que se dirige hacia èl, pero de nueva cuenta el esfuerzo es inútil... hasta que está lo suficientemente cerca como para no tener forma de eludir la conversación.
    --Hola amigo ¿Le molesta si me siento?
    --Adelante--contestó tratando de ocultar su incomodidad cada vez mayor.
    El hombre pidió un vaso de agua, algo raro dado el lugar, pero pareciera que a nadie más que a Juan este acto le pareció extraño o, por lo menos, digno de ser resaltado.
    --¿Por qué pide agua?
    --De donde vengo es un bien escaso, cada que ando por estos lugares prefiero darme el gusto.
    --¿Y de dónde viene?
    --Ah, pues de allá por el sur.
    --Supongo, no hay tuberías por esas regiones.
    --Eso, no  hay tuberías.
    Se quedaron en silencio unos minutos, uno dando pequeños tragos a su vaso de agua con indiferencia y el otro, desconcertado, trataba de adivinar las intenciones de su compañero.
    --Oye--rompió el silencio--no sé de qué va tu asunto, pero te advierto de que soy hetero.
    --Lo sé--sonrió--nada más lejos de eso estoy, no mi amigo, estoy aquí para hablar de viejas promesas.
    --¿A qué se refiere?
    --”Te”, no “sé”, háblame de “tú” mi hermano.
    --Okey, no “sé” a “qué” “te” refieres.
    --No es necesario ser sarcástico, mucho menos conmigo que no resulta eso del doble sentido dado que conozco a la perfección esta técnica.
    --¿Ah sí, eres el maestro del albur?
    --Del engaño mejor dicho--lo miró fijamente--¿No me reconoces?
    --No realmente ¿Debería?
    El hombre dejó el vaso y fijó su mirada al frente durante unos minutos.
    --Hace unos días terminaste con tu pareja ¿Cierto?
    --¿Cómo sabes eso?
    --Los detalles no importan, el caso es que es cierto y eso es lo que importa.
    --Ya ya, entiendo, de seguro eres uno de sus amigos y te mandó a ver en qué andaba para rogarme, esa pinch...
    --Autoengañate--lo interrumpió--si quieres imaginar que ella es la que te ruega, adelante, pero ya te dije que no soy fácil de engañar. De hecho, yo sé que hace tres día estuviste llorando desconsoladamente en tu casa implorando que regrese, haciendo promesas que sería mejor no hacer a menos que sea cierto.
    Recordó que tres días antes se había pasado el resto del día en su departamento mirando fotografía de Miranda--ese es el nombre de la aludida--haciendo un esfuerzo por no llamarla por teléfono para pedirle algún tipo de reconciliación. Entre ira y llanto recordó que llegó al punto de negar a Dios y entregarse al Diablo a cambio de recuperar su amor.
    El hombre la estaba mirando, adivinando  sus pensamientos comenzó a sonreír.
    --Ya nos estamos poniendo de acuerdo--dijo.
    --¿Quién eres?
    --Yo soy el que no es. Soy el Omega que precede al Alfa, soy la noch...
    --¡Detente! Ya no quiero saber, dime quién chingados eres y dejate de pendejadas.
    --Soy el Diablo.



    --Bien, has soltado la sopa--contestó Juan con sarcasmo--ahora dime cuál es tu malvado plan.
    --Aunque no me creas, es así, de hecho, lo que  vengo a decirte es que estoy  dispuesto a tomarte la palabra y aceptar tu propuesta.
    --¿Y cuál es esa?
    --Que venderías tu alma al diablo a cambio de estar con ella.
    Lo que parecía una broma de pronto le pareció tan natural que no le causó sorpresa alguna, realmente sí había hecho esa propuesta, pero fue una entre tantas fruto de la desesperación y del efecto del licor.
    --Debería de decepcionarte que la mayoría piden eso frecuentemente--respondiò.
    --En realidad màs de los que crees, pero tampoco soy tonto, uno no llega con el primero que se lo pide, puedo identificar con facilidad a quienes lo hacen de corazón.
    --El diablo hablando del corazón, que ironía.
    --yo tambièn soy un romàntico, me gusta ayudar a las pobres almas en desgracia, ademàs, no puedes mentirle al maestro del engaño.
    --Da igual, es de sentido comùn que si existes existe el cielo y cualquier preferirìa ir arriba antes de hacer un trato contigo.
    --Posiblemente, la diferencia es que difícilmente tienes ganado el paraìso, veràs, yo tengo, o me hicieron tener, ciertas reglas a la hora de vagar por la tierra, y una de ellas es que no puedo hacer tratos con persona que realmente no me pertenecen.
    --¿Te pertenecen?
    --Velo como una relación de vasallaje.
    --Lo que quieres decir es que haga o no haga trato contigo soy tu servidor ¿Cierto?
    --Asì es.
    --Entonces no necesitas hacer trato, de todas formas hago lo que desees.
    --Error, tienes el detalle del libre albedrío, has hecho cosas que te han ganado el infierno, pero eso fue porque tù lo buscaste, yo no puedo obligarte a hacer o no hacer nada.
    --En ese caso ¿Còmo es que puedes hacer venir a una mujer contra su voluntad si yo firmo un trato contigo?
    --Dejame los tecnicismo a mì.
    --Dudo que quiera hacerlo ante el maestro del engaño.
    --Està bien, solo te dirè que tengo algunas personas que me ayudan, otros vasallos pues, tù me ayudas y yo te ayudo a generar las condiciones en las que estèn juntos otra vez... por un tiempo considerablemente largo.
    --¿Y a cambio yo que tengo que hacer?
    --Tienes que ayudarme a matar a una persona.
    --¿Asì de fàcil, yo mato a un tipo y tù me das lo que quiero?
    --Asì de fàcil, obviamente no quiero que mates al presidente o alguien importante, soy consciente de tus limitaciones, solo quiero que ayudes a que muera una persona comùn y corriente que me gustarìa ver muerta.
    Juan sopesò la propuesta, a simple vista no parecìa complicada en ningùn sentido, aunque nunca tuvo una vena homicida, tampoco era una idea que le generara demasiado temor, si el diablo querìa que matara a una persona, esa persona merecìa ir al infierno, eso lo convierte casi en un ejecutor del plan de Dios, a cambio, èl le darìa la felicidad perdida.
    --Muy bien, acepto--contestó después de varios segundos en silencio.
    --Perfecto, asì me gusta, claro y al grano.
    --¿Y bien, no me vas a dar un documento que tengo que firmar con mi sangre?
    El diablo sonriò.
    --¿Crees que en alguna parte del Pandemonio tengo un gran archivero por si el de arriba me hace una demanda judicial? Eso solo pasa en laspelículass y novelas medievales. El proceso es màs sencillo ¡Camarero!--gritó llamando al que atendìa la barra--dos vasos de su mejor agua para mì y mi amigo.
    --Bien mi amigo--dijo el hombre tomando uno de los vasos--brindemos.
    --Esto es solo agua.
    --Lo sè, pero formalmente estoy obligado a que tienes que hacer un acto voluntario que confirme la propuesta, al tomar esa agua, estàs aceptando nuestro acuerdo.
    --¿Còmo haràs que ella vuelva?
    --Déjame eso a mì, solo te garantizo que, como ya te dije, no puedo ni voy a hacer nada en contra de su voluntad. Ahora tómatelo y acompáñamee afuera de este tugurio.
    Tomò el líquido y saliò junto al caballero, tenìa la esperanza--o sospecha--de que al momento de beber algo en su percepciòn iba a cambiar, pero se sentìa exactamente igual, caminaron unos minutos en silencio hasta que nuestro héroe comenzó a sentirse mareado.
    --No me siento bien--dijo mientras buscaba algo donde sostenerse.
    --Por supuesto que no, te acabo de envenenar, moriràs dentro de uno o dos minutos.
    --Pero... el trato...
    --Soy un hombre de palabra, yo cumplirè mi parte y tù la tuya ¿Nunca pensaste que la persona que te pedirìa que mataras podrías ser tù mismo? Tomaste el vaso con tus manos,técnicamentee fuiste tù quièn se envenenò.
    --Me engañaste... Miranda...
    --Me sorprende que digas que te engañó el que es conocido como el maestro del engaño. Ademàs yo no te engañé, cumplí mi parte, solo omitì detalles.
    El diablo se quedó erguido.
    --Miran...
    --Ya sè ya sè, mira, yo no miento, solo me callo lo que no es conveniente. antes de venir contigo hice una visita a tu ex novia ¿Sabes? Ella tambièn estaba desesperada por volver contigo que hizo básicamente el mismo trato con ella, es una lastima que por orgullo no se hayan sentado a hablar, pero en fin, mientras tù bebìas como cosaco allá adentro, tu mujercita ponía una pistola en su cabeza que me serví de facilitarle. No entiendo mucho de amor, pero el de ustedes parece sincero, así que me di la libertad de unirlos ¿Creías que iban a estar juntos en un edén terrenal?
    Cuando terminó de decir eso dio la espalda y caminó lentamente mientras que Pimentel se desvanecía a la vez que dos sombras arrastraban lo que quedaba de su alma traves de una sombra cada vez más densa que lo llevaría junto a su amada  a la eternidad en el infierno que el diablo había preparado para ellos.
    El Diablo sonrió y se perdió tarareando una canción de Charlie Daniels.

23 ago. 2014

Sexta Temporada: ideas dispersas (1)

Hace unos días tuve fiebre napoleónica y me puse a leer todo el material que tenía sobre ese periodo, así que durante aproximadamente poco más de un mes leí desde historias, novelas y crónicas sobre Bonaparte para cuando terminé ya no sabía qué  hacer.
    El primer impulso fue el de seguir cronológicamente el periodo siguiente, pero es ahí donde la puerca tuerce el rabo y cae uno en la amarga realidad de que son abundantes las lagunas históricas que a veces uno se brinca periodos con sólo datos generales para dar el salto a los periodos más relevantes, así, me di cuenta de que entre el Congreso de Viena a la Revolución Rusa, solo tengo una amplia bibliografía plagada de generalidades.
    Obviamente, dentro de esas generalidades, la más grave es sin duda la Primera Guerra Mundial. Por experiencia me he dado cuenta que cuando uno se acerca a ese periodo, casi siempre es como telón de fondo a la Revolución Rusa o al ascenso del Nazismo. Opacada por la polarización ideológica de la Segunda Guerra Mundial, la “Gran Guerra” a veces es pintada como un conflicto anacrónico entre potencias coloniales, una lucha por el control de los mercados y por la repartición de un mundo en el que ya quedaba poco por repartir.
    Algo que me extraña es que siempre se habla de que en esa guerra desaparecieron cuatro imperios, el Inglés, el Otomano,el Alemán y el Austro-Húngaro, dejando de lado el caso Ruso que, si nos atenemos a las consecuencias, fue el que tendrá más repercusiones porque pasará a ser sustituido por otro de proporciones colosales.
    Hace unas semanas en el History Channel pasaron una miniserie llamada “Guerras Mundiales” que se presentaba como una historia de los dos mayores conflictos del siglo XX. Sin embargo, pasó como pasa en la producción reciente de esa cadena, el titulo solo era un engaño para, como siempre, solo hablar de la Segunda Guerra y la primera sólo como contexto para la aparición de los caudillos del 39. Recientemente se puso en boga las reseñas y artículos con motivo de los cien años del inicio del conflicto, la mayoría hacía énfasis en que fue un conflicto que e pudo haber evitado, es un vicio natural de los intelectuales jugar a cómo lo que pasó pudo no haber pasado, en realidad cualquier coyuntura de la sociedad, vista a distancia, pudo haberse evitado haciendo tal o cual cosa, esto siempre dentro de un cuadro de los acontecimientos a los que los personajes de la época no tenían acceso, como cuando varios años después recuerdas una relación fracasada o  una mala desición de tu vida, la cual ahora sabes que pudiste tener otra alternativa, pero obviamente en su momento vivías según las circunstancias a tu alrededor.
    La Primera Guerra Mundial se pudo haber evitado, sí, pero no se evitó y ese es el dato duro, de todas formas, la última guerra era una guerra inminente; luego de que todos nos dicen que pudo no pasar, hay otra pléyade de historiadores que se empeñan en decirnos que de una u o otra forma iba a suceder porque los ánimos estaban demasiado caldeados como para no derivar en otro resultado.
    Interesantemente, el paralelismo que los pacifistas del pasado se empeñan en establecer es que la Europa de 2014 se encuentra en una deriva similar a la de hace cien años, con una crisis financiera desgastante que abre la puerta a viejos nacionalismos y discursos populistas (hoy día los españoles, con la aparición de Podemos no paran de definir “populismo” en miles de acepciones), xenofobias y críticas al sistema capitalista...
    Aquí viene la ironía, dentro de un rebelde discurso contra el capitalismo depredador no se deja entrever que es precisamente la ideologìa capitalista la que en estos momentos sirve de muro de contención para conflagraciones continentales, tristemente, los mismos motivos por los que los críticos dicen que se hacen las guerras en otros países, son los mismos por los que no se llevan a cabo entre potencias, eso sí, el colapso del capitalismo desregulado fue el detonante del crack del 29 y del surgimiento de los caudillos que hicieron renacer viejas rencillas históricas y culturales, Podemos, el Frente Nacional, el Partido de la Libertad, Aurora Dorada, populismos xenófobos que temen al mundo global, pero que temen aùn más a la victoria del multiculturalismo, como si las cuestiones raciales tuvieran alguna injerencia en las leyes del mercado. Es irónico como denuncian la decadente cultura occidental utilizando todos los aparatos y tecnologías creados por esta misma decadencia.
    La Primera Guerra Mundial pudo ser evitada, dicen algunos, era inminente, dicen otros, pasó y punto, decimos algunos, eso es lo que es y lo que seguirá siendo a pesar de concienzudos análisis.
    El resto es historia.

12 ago. 2014

Sexta temporada: Jamas, nunca Hamas.

Las últimas semanas han sido bastante vertiginosas para un mundo que aún así se resiste a cambiar. Lamentablemente esta consecución de acontecimientos choca con nuestra limitada capacidad de retención, y cuando estamos tomando conciencia de un acontecimiento, repentinamente sucede otro que desestabiliza nuestra atención y confunde nuestro modo de ver las cosas.
Si no son 200 niñas secuestradas en Nigeria es un avión estrellado en Ucrania, o es el Estado Islámico, o es un bombardeo en Gaza o es el default argentino...
Si soy sincero en esto último, me gusta ver en aprietos al gobierno de CFK para reiterar  que “el modelo” es fallido, sin embargo, este tema de los fondos buitre, sobrepasa cualquier comprensión, Argentina tiene razón como víctima y la esencia más degradante del capitalismo depredador solo provoca más simpatías hacia la alternativa populista.
Pero esa no es mi idea, desde que comenzó el conflicto de Gaza ocurre el mismo fenómeno que se da cada que hay algo en esa región. Por alguna razón más allá de la comprensión humana, el antisemitismo se hace presente de la forma más estúpida posible a la vez que un discurso sionista del otro lado no hace más que levantar antipatías hacia Israel.
Porque ese es el detalle, el ciudadano de a pie (ese que postea memes y usa hashtag) no puede distinguir entre un judío y el Estado de Israel, así como estos no pueden distinguir entre un civil palestino y un miliciano de Hamas.
Causó revuelo en EEUU el manifiesto firmado por varios artistas españoles, pero con especial interés en las figuras  de Penelope Cruz y Javier Bardem, los cuales fueron acusado, precisamente, de antisemitas, y ese es el problema, hace algunos años Günter Grass fue fuertemente criticado por un poema en el que acusa a Israel, y se le dio el mismo tratamiento de antisemita cuando precisamente él se refería a una especie de temor entre los intelectuales al ser tildados de antisemitas por criticar las acciones del Estado de Israel (la misma lógica del que piensa que un taxista norteamericano es el que invade medio mundo por petroleo).
Israel es un Estado fallido desde el comienzo porque su base fundacional es la argumentación de que Dios otorgó esa tierra, sin importar quién estuviera ya ocupandola y se sostiene en la creencia de que como la ONU se las regaló, es suya por derecho.
En una guerra asimétrica donde la rabia de los desposeídos se hace presente contra el gigante Goliat la comunidad internacional pide el cese al fuego sin ofrecer solución alguna, porque para Hamas como para el Estado de Israel la única solución es la aniquilación del otro. Sin embargo, tildar de antisemita a todo aquel que critique las acciones de Netanyahu me parece si no estúpido, sí de una irresponsabilidad importante al no poder diferenciar un pueblo y una fe de un gobierno (la misma lógica de decir que todos los católicos son ignorantes y todos los curas pederastas).
Señores, aunque un gobierno esté legitimado por las urnas, sus acciones no tienen que ser precisamente aprobadas por su población, mucho menos blindadas ante cualquier intención de crítica donde se recurre argumento barato de ponerle a uno un bigote  de Chaplin y cerrar la discusión.
Pero ojo, Hamas no es ni de lejos una perita en dulce, es propiamente dicho una organización terrorista que también asola a la población civil israelí con bombardeos regulares, porque Hamas sí es una organización antisemita que declara en su carta fundacional:
Nuestra lucha contra los judíos es muy grande y muy seria. Exige todos los esfuerzos sinceros. Es un paso al que inevitablemente habrán de seguir otros. El Movimiento no es más que un escuadrón que debe ser apoyado por más y más escuadrones de este vasto mundo árabe e islámico, hasta que el enemigo sea vencido y se realice la victoria de Alá.
así, hasta que no terminen aniquilandose entre los dos, en conflicto de Medio Oriente se resume en gente matándose en nombre de la misericordia del mismo Dios.
El resto es historia.

8 ago. 2014

Sexta temporada: Piramide.

comienzo con una cita de Stefan Zweig:
“hombres singulares que surgen a la superficie en todas las transformaciones mundiales, uno de esos seres puros, idealistas y creyentes, que suelen causar con su fe más mal y derramar más sangre con su idealismo, que los más brutales políticos y los más feroces tiranos. Siempre será precisamente el hombre puro, religioso, extático, el reformador, quien, con la intención más noble darà motivo para asesinatos y desgracias que él mismo detesta.”

¿A qué me refiero con esto? Uno de los temas que más me fascinan es esa lógica del pensamiento único y cómo este cambia dependiendo de las circunstancias (un fenómeno extraño sobre todo cuando hablamos de algo como “pensamiento único”). Pero más allá del discurso político de los que quieren alienar la realidad para mantener a la población dentro de un discurso utopista, están los seguidores, esos hijos del pensamiento único que simplemente se limitan a cambiar de la noche a la mañana sus esquemas mentales a la  nueva realidad que les enseñan sus dirigentes.
La pureza ideológica de lo que fue alguna vez el chavismo desde sus raíces, un programa ideológico-económico basado en principios utopistas (y por definición irrealizables) de redistribución de la riqueza a base de un ferreo control sobre la economía derivado de una acción política encaminada a la defensa de lo que se llama Socialismo del siglo XXI.
Independientemente de lo que haya opinado de Hugo Chávez, e independientemente de mis filias y fobias en torno a los regímenes unipersonales y autoritarios, su muerte dejó una fractura dentro de la misma estructura creada por él (y en su mesianismo, diseñada para que dejara de funcionar sin su figura). Si bien, desde el año pasado se sabía de una división dentro del PSUV entre los defensores de las decisiones (erradas o acertadas) de Chávez, una de las cuales consistía en la fidelidad a Nicolás Maduro; y otra, la de los llamados boliburgueses (la burguesía que se creó a expensas del bolivarianismo), presentada por la derecha chavista en manos de Diosdado Cabello.
Aunque de eso ya no se supo, aparentemente por un acuerdo entre ambas partes bajo la lógica de que una confrontación sólo fortalecería a la oposición. Las recientes protestas que desde febrero han pasado a ser un dolor de cabeza para el gobierno, el cual tuvo que recurrir a medidas tan populares como desastrosas a corto, mediano y largo plazo que es la intervención de todos los comercios para obligarlos a dar determinado precio a sus productos, reduciendo el margen de ganancia de estos y, por lo tanto, de inversión y abastecimiento.
La situación crítica ha obligado al gobierno de Maduro a tomar algunas medidas que, dentro de los “puros” del partido, pueden ser tildadas de contrarrevolucionarias, en concordancia con aquella frase de Camile Desmoulins de que los jacobinos, cuando son ministros, dejan de ser ministros jacobinos.
He pasado algunos días revisando los llamados artículos de opinión en una página web identificada con el oficialism que es aporrea.org, le he dado especial interés  a este medio porque aglutina el lado más dogmático de proceso revolucionario venezolano  a la par que es también un lugar que está siendo utilizado como trinchera ideológica por parte de una oposición interna que ataca las políticas del gobierno por considerarlas contrarias al legado de Chávez, cayendo en la disyuntiva de criticar al delfín designado por el Comandante, lo que implicaría que criticar a Maduro también es criticar el juicio de Chávez al elegirlo como sucesor.
Los más críticos (“la izquierda trasnochada” como la llama el gobierno) acusan a Maduro de pactismo con la burguesía y de detener el avance de la revolución, Maduro revira y los acusa de deslealtad a él y por ende a Chávez. Por el otro  lado la oposición está en un dilema similar donde los más radicales (Leopoldo López y María Corina Machado) acusan a otros miembros de la MUD de pactar con el gobierno y el ala moderada (Capriles y Arreaza) les piden moderación y una via institucional al asunto. Venezuela está tomando el mismo cariz de Rusia donde la lealtad a Lenin era más importante que la acción misma. Sin embargo, Venezuela vive en un ambiente hostil donde la oposición no puede ser fácilmente callada (ese fue el logro político de Chávez, al darle voz a la oposición no podía ser llamado dictador ni nada parecido), sin embargo, es paulatino el desmoronamiento institucional de un estado donde los niveles de vida se están derrumbando, con un cuasi bloqueo comercial, desabastecimiento, violencia y, algo impensable para el “presidente obrero”: huelgas en las fábricas. Todo, obviamente, culpa de una ultraderecha golpista que busca la caída del gobierno del pueblo.
En el reciente congreso del PSUV, se llegó con muchas propuestas para salvar la revolución languideciente, pero se impuso la línea pragmática, algo bastante razonable de no ser porque precisamente es el antipragmátismo la línea activa que tuvo el chavismo.
Hace unos años, en Montevideo conviví con una venezolana que me decía reiterativamente que Chávez  es lo peor que le había  pasado a la izquierda latinoamericana, ya que la había convertido en una caricatura de un pensamiento necesario en una región llena de desigualdades. Convirtió a la izquierda no en una opción propositiva,  sino en una formación que solo atina a agitar fantasmas (aunque muchos de ellos hace no mucho fueron parte de dicha corte espectral).
No me atrevo a pensar que Maduro debería de caer, en mi psique la  idea de un golpe de Estado es inconcebible, por más decadente que sea este, pero a la vez Maduro es un peligro más grande que Chávez a la democracia, y quedarse sentados y dejar hacer tampoco es una opción (en otros tiempos, los moderados dejaron gobernar a Hitler y a Lenin argumentando que al dejarlos solos no iban a ser capaces de enfrentar la realidad y el pueblo los iba a obligar a dimitir...). La oposición al interior del gobierno venezolano, si bien es la radical, las posturas de Maduro de aferrarse al poder y acusar a decenas de chavistas disidentes de enemigos de la revolución está provocando una polarización más acentuada y abriendo más frentes al gobierno de los que puede sostener, sobre todo cuando es la disyuntiva de que escuchar a un bando es negar al otro y, sea cual sea la opción, acarreará consecuencias desastrosas.
Ironías de la vida  que mientras en México la izquierda reniega de los gasolinazos, en Venezuela se esté por tomar la decisión de una subida de combustible ante la desesperada y precaria situación que han provocado los subsidio a éste.
El resto es historia.

22 may. 2014

Sexta temporada: #FiveSeasonsWithoutAMovie

Supongo que debería de explicarme porqué regreso a esta actividad, por fortuna es solo una suposición, así que no lo haré, únicamente me limitaré a decir que ciertas necesidades nacen del ocio y otras de la ausencia del mismo a la hora de despejar la mente. Llevo algunos meses sin escribir nada y eso pareciera ser que se debe a que me estoy oxidando un poco al no tener rutina que me permita fortalecer los musculos. Así que si quieren una explicación, podríamos limitarnos a esta y fingir todos que estamos satisfechos.
    Podría decir que luego de algunos años de no escribir de manera regular podría iniciar con alguna profundisima reflexión acerca de la crisis en Ucrania, las protestas en Brasil, la Autodefensas en Michoacán, la reforma en Telecomunicaciones o la Energética. Nop, es una cuestión más grave la que me llama a poner los puntos sobre las íes: la cancelación de Community.
    Para los seriefilos como yo esta es una temporada de contraluces, es la temporada en la que las cadenas anuncian oficialmente la renovación y cancelación de su parrilla para acomodarla a las nuevas opciones (huelga decir que luego de ver las novedades casi ninguna llama la atención, sobre todo por la aparentemente inicial moda de situarlas geográficamente en la Casa Blanca). Uno de los anuncios más esperados que deseados fue la cancelación de la serie de Joe McHale

comencemos por lo primero, desde que la serie salió al aire en su primera temporada yo tuve más que reservas acerca de su calidad y duración. A ojos de buen neofito no parecía ser más que una de esas comedias que abundan la parrilla que, si bien llegan a tener más de una temporada, simplemente pasan sin pena ni gloria por la televisión.
    Tuvo que pasar algún tiempo para que, por azares del destino mirara una repetición de un episodio que fue suficientemente bueno como para darle una oportunidad... aunque de eso ya hablé en alguna ocasión.
    lo que me ocupa en este caso es su cancelación, era una de esas cosas semi inminentes, casi desde inicios de la tercera temporada fue una serie que estuvo en la cuerda floja, solo sostenida por la crítica y un reducido (pero fiel) grupo de seguidores que durante un tiempo fue suficiente como para saltearse la cancelación, incluso el jashtash #sixseasonsandamovie como voz de defensa de la comedia (este originado de un episodio donde Abed y Jeff discuten sobre la duración de una serie llamada “The Cape” donde Jeff no le da nada de duración mientras Abed solo responde que tendrá seis temporadas y una película, frase que se convertirá en grito de batalla para los seguidores de la serie).
    tuvo altibajos, no todos los episodios eran memorables, algunos incluso ni siquiera eran buenos, pero eran los menos, la media que mantenía la serie era una consecusión de situaciones memorables (el especial de navidad de Abed, las guerras de paintball o la batalla de calabozos y dragones). El problema estuvo a partir de la cuarta temporada, la salida de Dan Harmond, creador y productor durante las primeras tres temporada marcó un declive en la calidad de los guiones y una gran tensión con Chevy Chase (aparentemente empeñado que incluir sus variaciones del guión que no eran muy simpáticas) lo que desencadenó su salida en un final de temporada que dejó mucho que desear, siendo sustituido por Jonathan Banks (Mike de Breaking Bad) para la quinta temporada además del regreso de Harmond.
    Uno lee las preguntas que hacen las personas en los blogs y a todos (incluído yo) sorprende la decisión de la cancelación si se tienen en cuenta las críticas positivas recibidas esta temporada. Pero como pasas en las series de cadena abierta, cuyos ejecutivos estan más pendientes del rating que de la calidad, y no es que las series con mucho rating sean malas en sí, sino que responden a fórmulas preestablecidas que generan confort en el espectador, como lo son las risas enlatadas o las series autoconclusivas de misterios de una hora. Al igual que Hannibal cuya crudeza la puso al borde de la cancelación independientemente que fue de lo mejor del pasado año, Community tiene toda esa sangre de HBO, donde los números importan menos que la calidad (el sistema de HBO es bastante sencillo, las ganancias de las obras “taquilleras” como GoT o True Blood permite a la cadena producir series con no tan alta recaudación pero de buena calidad sin que duelan los bolsillos.
    Aunque uno quisiera que ciertas series regresaran, la única alternativa sería que esta fuera adquirida por alguna otra cadena dispuesta a resucitarla (no sería la primera vez), sin embargo eso parece difícil dadas las condiciones en la que se dio el cierre, aunque, desde la otra perspectiva podría decir que esto es posible dadas las condiciones en las que se dio el cierre.
    Community podía llegar a ser un poco de difícil de digerir si uno está acostumbrado a olvidarse de los episodios anteriores y solo quiere diversión ligera por un rato, pero a los verdaderos amantes, sobre todo de lo que se llama “humor inteligente” era una joya que tardará en repetirse, sobre todo cuando uno podía a veces solo perderse en los ojos de Alison Brie.
    El resto es historia.

P.D. por cierto, me disculpo si me siento algo acartonado u oxidado, pero llevo tres años sin hacer esto, así que tengan un poco de paciencia, y si no, siempre tendremos la bandeja de spam.

P.D. Notarán que el nombre del espacio tiene un claro eco del grito de batalla de la serie, también es porque es la sexta vez que me pongo a escribir regularmente, así que no fue algo aleatorio.