22 may. 2014

Sexta temporada: #FiveSeasonsWithoutAMovie

Supongo que debería de explicarme porqué regreso a esta actividad, por fortuna es solo una suposición, así que no lo haré, únicamente me limitaré a decir que ciertas necesidades nacen del ocio y otras de la ausencia del mismo a la hora de despejar la mente. Llevo algunos meses sin escribir nada y eso pareciera ser que se debe a que me estoy oxidando un poco al no tener rutina que me permita fortalecer los musculos. Así que si quieren una explicación, podríamos limitarnos a esta y fingir todos que estamos satisfechos.
    Podría decir que luego de algunos años de no escribir de manera regular podría iniciar con alguna profundisima reflexión acerca de la crisis en Ucrania, las protestas en Brasil, la Autodefensas en Michoacán, la reforma en Telecomunicaciones o la Energética. Nop, es una cuestión más grave la que me llama a poner los puntos sobre las íes: la cancelación de Community.
    Para los seriefilos como yo esta es una temporada de contraluces, es la temporada en la que las cadenas anuncian oficialmente la renovación y cancelación de su parrilla para acomodarla a las nuevas opciones (huelga decir que luego de ver las novedades casi ninguna llama la atención, sobre todo por la aparentemente inicial moda de situarlas geográficamente en la Casa Blanca). Uno de los anuncios más esperados que deseados fue la cancelación de la serie de Joe McHale

comencemos por lo primero, desde que la serie salió al aire en su primera temporada yo tuve más que reservas acerca de su calidad y duración. A ojos de buen neofito no parecía ser más que una de esas comedias que abundan la parrilla que, si bien llegan a tener más de una temporada, simplemente pasan sin pena ni gloria por la televisión.
    Tuvo que pasar algún tiempo para que, por azares del destino mirara una repetición de un episodio que fue suficientemente bueno como para darle una oportunidad... aunque de eso ya hablé en alguna ocasión.
    lo que me ocupa en este caso es su cancelación, era una de esas cosas semi inminentes, casi desde inicios de la tercera temporada fue una serie que estuvo en la cuerda floja, solo sostenida por la crítica y un reducido (pero fiel) grupo de seguidores que durante un tiempo fue suficiente como para saltearse la cancelación, incluso el jashtash #sixseasonsandamovie como voz de defensa de la comedia (este originado de un episodio donde Abed y Jeff discuten sobre la duración de una serie llamada “The Cape” donde Jeff no le da nada de duración mientras Abed solo responde que tendrá seis temporadas y una película, frase que se convertirá en grito de batalla para los seguidores de la serie).
    tuvo altibajos, no todos los episodios eran memorables, algunos incluso ni siquiera eran buenos, pero eran los menos, la media que mantenía la serie era una consecusión de situaciones memorables (el especial de navidad de Abed, las guerras de paintball o la batalla de calabozos y dragones). El problema estuvo a partir de la cuarta temporada, la salida de Dan Harmond, creador y productor durante las primeras tres temporada marcó un declive en la calidad de los guiones y una gran tensión con Chevy Chase (aparentemente empeñado que incluir sus variaciones del guión que no eran muy simpáticas) lo que desencadenó su salida en un final de temporada que dejó mucho que desear, siendo sustituido por Jonathan Banks (Mike de Breaking Bad) para la quinta temporada además del regreso de Harmond.
    Uno lee las preguntas que hacen las personas en los blogs y a todos (incluído yo) sorprende la decisión de la cancelación si se tienen en cuenta las críticas positivas recibidas esta temporada. Pero como pasas en las series de cadena abierta, cuyos ejecutivos estan más pendientes del rating que de la calidad, y no es que las series con mucho rating sean malas en sí, sino que responden a fórmulas preestablecidas que generan confort en el espectador, como lo son las risas enlatadas o las series autoconclusivas de misterios de una hora. Al igual que Hannibal cuya crudeza la puso al borde de la cancelación independientemente que fue de lo mejor del pasado año, Community tiene toda esa sangre de HBO, donde los números importan menos que la calidad (el sistema de HBO es bastante sencillo, las ganancias de las obras “taquilleras” como GoT o True Blood permite a la cadena producir series con no tan alta recaudación pero de buena calidad sin que duelan los bolsillos.
    Aunque uno quisiera que ciertas series regresaran, la única alternativa sería que esta fuera adquirida por alguna otra cadena dispuesta a resucitarla (no sería la primera vez), sin embargo eso parece difícil dadas las condiciones en la que se dio el cierre, aunque, desde la otra perspectiva podría decir que esto es posible dadas las condiciones en las que se dio el cierre.
    Community podía llegar a ser un poco de difícil de digerir si uno está acostumbrado a olvidarse de los episodios anteriores y solo quiere diversión ligera por un rato, pero a los verdaderos amantes, sobre todo de lo que se llama “humor inteligente” era una joya que tardará en repetirse, sobre todo cuando uno podía a veces solo perderse en los ojos de Alison Brie.
    El resto es historia.

P.D. por cierto, me disculpo si me siento algo acartonado u oxidado, pero llevo tres años sin hacer esto, así que tengan un poco de paciencia, y si no, siempre tendremos la bandeja de spam.

P.D. Notarán que el nombre del espacio tiene un claro eco del grito de batalla de la serie, también es porque es la sexta vez que me pongo a escribir regularmente, así que no fue algo aleatorio.

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