28 feb. 2009

El manifiesto desastre: Cuentito

--Vaya ¿estás seguro?

--no

No es normal no estar seguro, pero es más normal no estarlo. En ente sentido no él ni ella están seguros de que no es normal no estar seguros de que la seguridad es seguramente algo inseguro.

Entonces uno de ellos habla.

“si mañana murieras”

¿Cuál dijo eso? ¿Fue ella o fue él? Cuando el tiempo se detiene en voces de tango al ver todas las bajas que se han perdido al seguir en la timba de amar en la puerta de un bar atado a un querer. Cuando adentro llueve porque afuera hay demasiado sol como para que las nubes se atrevan a retar al astro. Cuando Santo Tomás es beatificado por Juan XXII y Satán prepara una segunda rebelión. Cuando lloramos de felicidad o reímos de tristeza porque ya nos hartamos de tener las mismas reacciones antes las mismas cosas. Cuando sea sábado y el lunes sea domingo de ramos.

Entonces ¿cuál de los dos va a morir? Nadie sabe, pero todos saben que ellos dos saben quién es.

Si muere él, ella se sentará a su lado y pensará en por qué no fue ella. Pasaran los días y el cadáver no será enterrado porque se verá tan joven que no parecerá dormido. Pero el cuerpo de ella envejecerá un año por día. Cada pensamiento que tenga valdrá por un mes de vida. Tendrá doce pensamientos por día.

El primer pensamiento será de llanto

El segundo pensamiento será de felicidad

El tercer pensamiento será de tristeza

El cuarto pensamiento será de amor

El quinto pensamiento será de ira

El sexto pensamiento será de odio

El séptimo pensamiento será de lujuria

El octavo pensamiento será de soberbia

El noveno pensamiento será de dolor

El décimo pensamiento será de tranquilidad

El onceavo pensamiento será de indiferencia

El doceavo pensamiento será de muerte

Cuando haya llegado al doceavo pensamiento se verá al espejo y será un año más vieja; él, tirado a su lado será un año más joven. Entonces ella se dará cuenta de que sus pensamientos lo están reviviendo a él y matándola a ella. Entonces querrá dejar de pensar. Entonces pensará una forma de dejar de pensar. Entonces se hará más vieja pensando como no envejecer.

Si muere ella, él verá el cadáver y dirá lo que no dijo cuando viva. Le dirá que detesta cuando le reclama y dirá que odia la comida que hacía. Le dirá que los lunes sale a la calle todas las noches con la intención de no volver. Pero le dirá que todos los lunes en la noche regresa decidido de irse el próximo lunes. Dormirá tanto que se despertará los viernes para ayunar. El sábado irá al cielo para platicar con ella y yacerá en su lecho celestial. El domingo bajará al infierno para platicar con ella y yacerá en su lecho infernal.

Si mueren los dos vendrán sus amigos a ver los cadáveres y robarán la casa; se llevarán sus cuentos y sus historias; se llevarán sus libros y sus instrumentos; se llevarán sus ataúdes y sus altares. Dejarán los cuerpos tirados en la sala vacía y enterrarán la casa en un montón de caudillos y campesinos; de sabores y sinsabores; de cobardes que no besan cuando debieron hacerlo; de hermafroditas que se llaman señoritas; de espirales y revoluciones; de sacerdotes y anabaptistas; de valencianos y jerosolimitanos; de jesuitas y tiaras papales; de física quántica y análisis dimensional; de ocurrencias y puertas abiertas; de cantos y silencios; de suicidas y romanceros. De noche y día.

Sus amigos pasarán días llenando la casa de piedritas de pecera de colores. Pero sus amigos verán que cada día son más viejos. Que con cada pensamiento que tiene pierden un mes. Dejarán de llevar cosas a la casa. Entonces bajará Jesús y frente a la casa se sentará a predicar. Dirá que no trae paz sino espada, dirá que todos son bienaventurados, dirá que los que están enterrados en esa casa son los únicos rechazados de la gloria de Dios. Dirá que por cada pensamiento que tengan de ellos se harán más viejos porque están muertos y borrados del libro de la vida. Jesús dirá que la función de la memoria es convertir el olvido en recuerdo. Pero que hay cosas que no deben de ser recordadas.

Pasarán los años y bajará Mahoma a predicar, dirá que existen siete cielos; dirá que de los siete ellos dos están expulsados. Dirá que Dios es tan grande que puede eliminar a todo aquel que los recuerde. Dirá que no hay mejor ni peor, pues todos sufren el mismo dolor.

Pasarán los años y vendrá Víctor Hugo a pedir el perdón de ellos dos. Se hará un juicio de olvido contra recuerdo. Los defensores serán las 123581347112358134711235813471123581347112358134711 personas olvidadas en la historia por las generaciones que solo desean recordar a los grandes. De lado de los acusadores estarán solo él y ella que desean ser olvidados.

Entonces pasarán los años y revivirán. Volverán a conocerse en el mismo lugar que lo hicieron, cometerán los mismos errores y tendrán las mismas peleas. Pero uno de los dos morirá.

Pero ¿qué tal si no mueren? Entonces se vuelven inmortales, ven morir a sus padres, a sus hijos, a sus nietos, a sus bisnietos y sus tataranietos. Pero ellos siguen siendo jóvenes. Ellos hablarán de lo que vieron en su tiempo y nadie creerá. Ellos desearán suicidarse pero nada los matará. Se darán cuenta de su error y vagarán por los siglos hasta el fin del mundo. Entonces vagarán por el espacio hasta el fin del universo. Entonces vagarán por la nada hasta el fin de la nada. Entonces vagarán por el fin hasta el fin del fin. Entonces volverán a nacer, pero él será ella y ella será él. Entonces desearán ser lo que eran antes sin ser lo que fueron. Entonces un hada bajará y les cumplirá un deseo. “volar” dirán ellos. Entonces volarán y verán a sus amigos llevar ofrendas y cemento a su casa en la que están enterrados. Volarán tan lejos que ya no habrá un dónde sino un cuándo. Verán a Nabucodonosor abrazar a un hebreo; verán a Juárez bailar con Maximiliano; verán a Jesús poner ofrendas a Marte; Verán a el Unabomber mandando un e-mail; verán a Santa Anna proclamando la Constitución; verán a Napoleón Bonaparte con sombrero cosaco y sotana; verán a León XIII como un fantasma que recorre Europa; verán a Marx abriendo una fabrica; verán a Robespierre pasando contrabando; verán a Cortés riendo en la Noche Trise; verán a Zaragoza entregar Puebla; verán a Hidalgo matando insurgentes; verán a Iturbide matando realistas; verán a Miramón morir en Chapultepec; verán a Lincon matando tiranos; verán a De Gaulle poniendo barricadas; verán a Mahoma en la silla de San Pedro.

Entonces se darán cuenta de que algo salió mal, de que al volar cambiaron el mundo y decidirán bajar. Entonces verán que el mundo ya ha cambiado. Que todos hablan esperanto y yidish, que todos creen en Wotan y escriben en sánscrito, que las mujeres no votan y los hombres quedan embarazados.

Entonces verán que así el mundo es mejor; verán que entre soñar la vida o vivir el sueño no hay mucha diferencia; verán que el celibato es un mal que siempre tiene cura y que solo Shiva sabe que les irá a pasar. Sabrán que la muerte ha decidido danzar sobre sus tumbas y que ya no hay nada nuevo bajo el sol…

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