2 nov. 2009

Ahora solo



pues sobreviví al primer fin de semana en mi nueva casa; fueron muchas las batallas que se libraron, como el combate épico contra el boiler o la cruzada por las llavez olvidadas dentro del departamento.
ok ok, fueron pavadas, pero mejor los primeros días para poder reirse de uno mismo (el boiler funcionaba, pero yo abría otra llave de la regadera) que después en los que estamos realmente enojados. pero todo bien, lentamente se va consolidando este nuevo hogar, futuro causal de farras, borracheras y, ¿por qué no? alguno que otro proyecto que nacerá como fruto de esos encuentros "culturales".
al final de cuentas, el hogar está dónde uno esté, la patria y la nación es lo de menos, lo que importa es el infinto desdén ante los problemas y el placer de solucionarlos...

un poema de Gil de Biedma
"No Volveré a Ser Joven"

Que la vida iba en serio

uno lo empieza a comprender más tarde

-como todos los jóvenes, yo vine

a llevarme la vida por delante.


Dejar huella quería

y marcharme entre aplausos

-envejecer, morir, eran tan sólo

las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo

y la verdad desagradable asoma:

envejecer, morir,

es el único argumento de la obra.

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