7 mar. 2010

Dejar de fumar

llega un momento en la vida en la que tenemos que tomar desciciones importantes para poder formar parte de un colectivo o no ser condenado a la alienación por las condiciones sociales imperantes dentro de un grupo humano.
una de ellas, la que nos deja dentro de una minoría cada vez más perseguida, es la del acto de fumar.
aunque yo, como fumador regular desde hace algunos años, y algunas veces condenado al ostracismo de "salirme a fumar" mientras mis correligionarios continúan la charla (y en la incertidumbre de que tal vez esten planeando mi muerte), me he dado cuenta del daño colateral de fumar...
y no, no me refiero al cancer (que al paso que vamos, dentro de poco dirán que dejar de fumar también causa cancer), sino al más antiguo código social entre los jovenes universitarios: bofearse.
bofearse es una clave, un mensaje que dice "yo también soy un ocioso como tú"
el día de hoy, como hacía mucho tiempo no me pasaba, salí a correr y terminé bofeado, acto inmediato, comprendí que es por causa de pertenecer a ese subgrupo social (cuasi contracultural y contestatario) de los fumadores. ahora bien, ¿en qué se funda esta desición? en nada, simplemente a partir de hoy dejaré de fumar para poder recuperar la condición fisica que alguna vez fue la envidia de chicos y grandes

Nota: la marihuana no bofea, por lo que la seguiré consumiendo a la misma que el alcohol.

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