7 mar. 2010

Domingo

dicen que los días de descanso, los que debemos entregar a alabar la obra del señor porque Él mismo descansó este día (seguín la liturgia cristiana, ya que, como dicen nuestros hermanos judíos, que dicho sea de paso tiene la primicia, en realidad descansó el sabado y la semana comienza en domingo).
en ese caso, regresando al argumento central de la conversación, el domingo fue creado para descansar y dedicarse a las actividades relacionadas con el ocio y el esparcimiento (esparcir fe y buena voluntad no vale), sin embargo, partiendo de la situación laboral de algunos individuos de esta considerablemente condescendiente sociedad, el domingo puede ser, o más estresante, o simplemente una tortura aun mayor que aquellos días en los que se supone deberiamos entregarnos a actividades menos lúdicas.
ahora bien ¿qué se hace un domingo cuando el resto de la semana tampoco se puede considerar que se haga lago de un productividad considerable? en pocas palabras, se hace lo mismo pero con aura de que ahora es meretorio y justificado (repito, en este escenario me estoy refiriendo a personas que no trabajan los domingos, como es el caso de un servidor).
despertarse, encender la televisión o navegar por internét se convierten en actividades rutinarias del día a día, razón por la que en el momento que uno dice "tengo todo el día para hacerlo" comienza a buscar otra clase de formas de estar ahí sin estar o simplemente no estar.
leer un libro, terminar esa tesis que hace meses que no se toca, salir a caminar, tratar de armar un dispositivo nuclear (para eso se requeriría otro domingo en el que se construya un reactor para enriquecer uranio), todas actividades de fin de semana que sencillamente se pueden elaborar con los elementos más sencillos, desde un libro (obvio) hasta un buen par de tenis para que las articulaciones no se colapsen durante el proceso de avanti hacia una superación personal y humana lo suficientemente coherente como para, sino no salir de ella, alejarse minimamente durante un día del espectro de la mediocridad.
en fin, partiré de la base de que en domingo estoy frente a la computadora escribiendo esto a la espera de mirar algunos videos de youtube, bienveniad se la mediocridad...