9 ago. 2009

El Manifiesto desastre: Jeová versus Alá ¿qué no son el mismo?

La pregunta radica en que han muerto cientos de personas y hay miles de damnificados por tan solo dos prisioneros. ¡Dos! En las guerras pagan justos por justos, los pecadores solo se limitan a pasar la factura.
Pero viajemos atrás. A miles de años atrás. Roma es una republica en su apogeo y, entre sus conquistas existe la de Medio Oriente, la región de Judea, el país de un pueblo conocido como judíos. Este pueblo es orgulloso, pero se mantiene como provincia romana bajo la forma republicana, el problema es que una vez que se establece el Imperio en Roma, es de ley que la figura del Emperador sea adorada como a un dios. Los judíos, cuya religión les prohíbe adorar a otro que no sea el Dios único entran en conflicto con esta postura. Ya antes los judíos se había rebelado contra los macedonios (la crónica completa de esta rebelión la encuentran en el libro de Macabeos en el Biblia) por lo que esta vez no se hizo esperar la revuelta contra los romanos.
La historia del Mesías proviene precisamente que los judíos siempre estuvieron oprimidos por diferentes pueblos (egipcios, babilonios, griegos, romanos) por lo que siempre esperaron la llegada de un rey que los guiara a la victoria. Jesús no lo fue y por eso murió como murió. Pero es un ejemplo del espíritu rebelde de los judíos que no lo aceptaron porque no era belicoso. En fin, en el año 70 estalla una gran revuelta que es oprimida por el Emperador Tito, quien destruye el templo de Salomón en Jerusalén y masacra a los judíos en un lugar llamado Masada. Pero los que se quedaron continuaron allí y se recuperaron; volvieron a crecer. Por lo que en el siglo II, el Emperador romano Adriano, es testigo de una nueva revuelta en Judea. Él se hartó y tomo una decisión clara (es aquí donde todo se vuelve interesante). Los judíos se van a recuperar y se van al volver a rebelar, entonces lo más racional es correrlos de su tierra. Pero como Judea siempre sonará a judío, entonces decide que el país deje de llamarse Judea, que a partir de ahora se llamará Palestina y será habitada por habitantes de regiones cercanas. Es este momento cuando inicia la Diáspora, que es el nombre del exilio de los judíos por todo el mundo.
Pasan los siglos y Mahona hace su aparición en el escenario y con él la tercera religión monoteísta del poder: el Islam. Palestina es tomada por lar armas de la fe islámica ¿por qué los musulmanes tienen tanto interes por Juresalem? Porque según la tradición es en ese lugar donde Mahoma ascendió a los cielos.
En este caso existe una extraña coyuntura donde la respuesta del por qué del conflicto en tierra santa, y de quién es culpa. Los cristianos siempre creyeron que Jerusalén les pertenecía porque es el lugar de la muerte del redentor del género humano. Los judíos porque es ahí el origen de su fe y están las ruinas del templo de Salomón. Los musulmanes porque tiene la Mezquita más importante de su fe después de la Meca. En 1098 el papa Urbano II convoca a lo que serían las cruzadas, guerras santas lideradas por fanáticos para hacerse de una tierra santa liderada por fanáticos. El Islam es, curiosamente, la religión más tolerante, ya que ellos sí permiten que se profese otra fe a cambio de tributos. En Jerusalén convivían musulmanes y cristianos en paz, pero fue el ejército de Cristo el que rompió la paz y abrió un periodo de 400 años que abarca todas las cruzadas (hasta 1457 con la toma de Constantinopla por los Turcos). Pero dentro de este periodo, es tomada Jerusalén durante la tercera cruzada en 1244, terminando para siempre el sueño de recuperar la tierra de Jesús por más intentos que se hagan.
Vayamos siglos después. A finales del siglo XIX (1897), por iniciativa de Teodoro Herzl nace el Sionismo, que era un conjunto de magnates judíos cuya intención es formar una especie de movimiento nacional judío (sin ser nación) y exigir que se les de una tierra para poder formar un estado propio. En un principio se barajaron lugares como Argentina o el centro de África. Pero todo quedaba en veremos, aunque desde esos tiempos se alentó con mucha intensidad a Palestina como lugar ideal promoviendo un éxodo de 100000 hasta 1914. En 1917 termina la primera guerra mundial, con esto las naciones perdedoras tienen que hacer graves concesiones, una de ellas es el Imperio Turco, que se desmorona, quedando Palestina en manos de Inglaterra en 1923 como protectorado. En 1917 el primer ministro ingles dijo que favorecería el éxodo hebreo a Palestina, lo que causó las primeras oleadas de violencia contra los musulmanes que habitaban en la región por parte de las fuerzas ocupantes (1921—1929). Siguen pasando los años y llega lo que todos sabemos, pero digamos palabras para si refrescar la memoria: Hitler, judíos, Raza perfecta, Holocausto, 6000000.
Durante la guerra, Adolf Eichmman es el encargado del plan Madagascar, que, con apoyo de los nazis y de algunos judíos sionistas, se planeaba resonificar a todos los judíos en la isla de Madagascar y fundar ahí un estado propio bajo auspicio del tercer Reich. Los nazis pierden y el resto lo conocemos. En 1933, cuando Hitler llega al poder, ocurre un éxodo sin precedentes, por lo que se origina una (por darle nombre) una incipiente intifada en 1936. Esto causa que Inglaterra prohíba la entrada de judíos a Palestina en 1940. Después de la segunda guerra mundial El pueblo judío está necesitado de un Estado propio y voltean a Palestina, entonces comienza una inmigración clandestina hacia allá, pero en un comienzo la misma Inglaterra no quiere y trata de impedirlo por medio de la acción militar, pero gracias a la presión de algunos banqueros judíos y de la población que huye de Europa se decide finalmente crear el estado de Israel. En 1947 el caso está en la ONU, donde se decide dividir Palestina, el 1 de mayo termina el gobierno de Inglaterra sobre Palestina, ese mismo día se declara la independencia de Israel.
Desde ese día las cosas cambian. Israel está no solo en su tierra prometida, sino que está rodeada por todos lados de sus enemigos, los que, además de no sentirse cómodos, están resentidos contra ellos por entrar sin más a Palestina. Las cosas se voltean y comienza un éxodo de palestinos desterrados de su tierra. En 1967 estalla la guerra de los seis días, o del yom kippur. Guerra que es ganada por Israel, quien se apodera de grandes porciones de tierra (colonización forzosa que inició en 1956) a costa de aislar cada vez más a los palestinos, y enemistarlos con los países árabes. Estalla la intimada, que en su sentido más romántico lo vemos como una lucha de David contra Goliat, donde Israel, huyendo del fascismo dice: “para que el fascismo no nos toque, hagámonos fascistas nosotros”. Es entonces el pueblo Palestino el que lucha por su tierra y su honor contra una bestia militar apoyada por las naciones más poderosas del mundo con dinero y armas.
Rius da dos títulos muy acertado al referirse a los judíos de hoy: Palestina: del judío errante al judío errado; o los judíos: 2000 años perseguidos, 50 años perseguidores se han cambiados las cosas y es necesario hacer una clara diferencia: hay dos clases de judíos, como las hay de cristianos musulmanes. Están los musulmanes que van a la Meca y los que estrellan aviones; está los cristianos que ayudan a los pobres y los que van a las cruzadas. Están los judíos que tienen un rancho agrícola y juegan dreidel y están los que invaden territorios palestinos.
¿Refundar Israel? Mussolini refundo el Imperio Romano y todos se pusieron en su contra, ¿Qué pasa si Hugo Chávez trata de refundar la Gran Colombia? ¿O si la infanta Leonor de España se casa con en príncipe William de Inglaterra, su hijo sería el dueño de España y Gran Bretaña? Porque refundar el estado de Israel es ignorar el contrato social someterse al arbitro de los reyes de hoy. Durante siglos hubo judíos en Palestina convivieron tranquilamente con árabes y cristianos. El antisemitismo lo crearon ellos. La verdadera tolerancia es la indiferencia, no el darle preferencia a un pueblo sojuzgado por cientos de años, si es así, que alguien devuelva el oro y la plata que los españoles sacaron de América, cuando logren eso, ya hablaremos de la cuestión judía. Jerusalén es una ciudad inmortal que no le pertenece a los hombres, sino a Dios. El resto es historia.