15 ago. 2009

El Manifiesto Desastre: la chica de la carretera

la historia siempre es la misma, un tipo recoje en una carretera a una bella dama; esta, con mirada perdida y triste le pide que la lleve a su casa. en el transcurso del viaje surge una especie de romance entre ambos; la deja en su casa; pero pasmado por su "amor" o a veces por alguna prenda dejada en el transporte pasa de regreso a su casa para visitarla. la sorpresa es cuando llega y le mencionan que la chica en cuestión murió hace un año (notese que aquí está la recurrencia común, pase el tiempo que pase, ella siempre murió hace un año).
datos quedan de esta historia, los lugares comunes son una carretera, la noche y que siempre es una mujer a la que no se acompaña más allá de su casa (el narrador nunca, como buen caballero, se queda esperando a que ella abra la puerta y entre). el narrador siempre queda pasmado por la belleza de la femina y regresa al día siguiente para volver a poner en acción sus dotes de galán y se entera de la macabra noticia siempre por los padres de ella o, en su defecto, no tiene dato alguno y se entera "investigando" que una persona murió en el mismo lugar en que la recogió hace un año.
existe otra variante en la que las cosas no son tan amables (aunque esta es una versión 2.1) en esta, él la recoje en la calle, pero antes de llegar a cierta curva ella le pide que disminuya la velocidad y él, extrañamente seducido, lo hace. lo que sigue después es que frena violentamente y se salva de morir en una curva demasiado peligrosa (lo que no se narra es qué pasa con TODAS las demás personas que ese mismo día pasaron por la misma curva), cuándo el voltea para preguntar si se encuentra bien, pues, pasa lo esperado: ella ha desaparecido. La conclusión es la misma, él investiga y se entera que hace un año la misma mujer murió en esa curva.

La variante 2.2 es que ella simplemente al momento de acercarse a la curva grita a tal nivel que el tipo pierde el control y los dos caen el barranco (otra vez, lo que no se cuénta es cómo carajo sabe la gente que ella gritó).

Las leyendas urbanas se repiten de boca en boca a grados extremos de paranoia en la que terminamos creyéndolas de cierta forma (partiendo de un 20,000,000 de personas que la creen no pueden estar equivocados), pero esta historia en particular siempre me ha llamado la atención, no solo por la cantidad de variantes similares que tiene, sino por las veces en las que he escuchado tal historia, solamente conocida como la de “la chica en la carretera”.

Entre ellas está el episodio de Friends en el que Joey se va a Las Vegas a filmar una película (según él, una historia original y revolucionaria) que consiste en la variante uno. Lo que deja a entender la manera en la que tal leyenda está inmersa en la mentalidad colectiva. Otra versión es el cortometraje portugués realizado por David Rebordão llamado “la curva” que durante mucho tiempo se difundió como si fuera real


una variante menos conocida es la canción de Banda Z en su versión de "hotel california" de los Eagles (mi madre también tiene un corrido de un tipo que le da "raid a una muerta" pero no lo encontré), la canción de banda zeta (la cuál Carlos Trejo "retomó" para argumentar que en realidad la versión de los Eagles narraba la historia que canta el grupo mexicano) es la misma historia, un raid, una fiesta, lujuria del acto no consumado y el deseo sexual de consumarlo al día siguiente, y un lugar vacio en el que vivió una persona igualita a la chica que vio el día anterior.


lo que mueve a las leyendas urbanas es un miedo colectivo o un deseo igualmente colectivo, su permanencia no radica en lo interesante del relato, sino en su atemporabilidad y el trasfondo

Me atrevo a afirmar que este relato se ha incrustado a tal nivel en el imaginario popular que tendemos a pensar que le pudo pasar a una persona por la simple razón de que esperamos que nos llegara a pasar a nosotros, porque, a diferencias de las demás leyendas urbanas, esta está cargada de un alto nivel de erotismo o sentimentabilidad en la que una de dos, o nos enamoramos de la chica a tal nivel de querer verla al día siguiente y enterarnos que esa chica que pudimos amar era un fantasma; o dos, que ella nos seleccione para “salvarnos” de la muerte al subirse a nuestro auto. pero siempre existe esa aura de seducción de una politica de hechos no consumados. el resto es historia.

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