19 sept. 2010

El Oscuro Pasajero: Bolivarianismo cinematográfico


Hoy domingo, luego de escribir el texto anterior, me puse a ver  South of the border de Oliver Stone y ta, me dejó  sentimientos encontrados que me animaron a que el día de hoy tenga que hacer dos columnas (disculpen si esto satura sus casillas de correo, les juro que no es frecuente) Creo que pensaré lo obvio de estas tres opciones, que el director norteamericano es:
1)      Un acérrimo crítico de Bush y de la política exterior de EEUU
2)      Un documentalista objetivo que le da el derecho de réplica a los que son considerados como “malos”
3)      Un apologeta de Hugo Chávez que se tragó el cuento de la “revolución bolivariana”.
Con todo respeto, me quedo con la 3.
¿Por qué? Partiendo de que el título es malicioso, ya que a uno lo invita a ver que  esto puede ser un documental acerca de la condición latinoamericana desde un  punto de vista no mediático. Pero cuál es la sorpresa cuando, de aproximadamente 80 minutos de filmación, 60 son dedicados a Hugo Chávez y los otros 20 de presidentes latinoamericanos (Morales, Kirchner, Da Silva, Castro, Lugo y Correa) para preguntarles acerca de Chávez (es entendible que deliberadamente no haya entrevistado a  Alan García o Álvaro Uribe, pero no entiendo por qué no a Bachelet o a Tabaré Vázquez). Comienza con Chávez hablando, continúa con Chávez hablando y sigue con Chávez Hablando. Los momentos estelares de su vida política, como su intento de golpe de Estado en 1992, su victoria, el golpe contra él. Ahí es cuando se quiebra el argumento.
            Primero, porque aunque Stone resalta la ignorancia e intolerancia de los medios norteamericanos, la ridiculiza tanto que tampoco da voz a los críticos racionales y con argumentos, asimismo, al hablar bien de Chávez uno solo escucha “bolivariano” “socialismo del siglo XXI” etc., sin que alguno de sus defensores nos diga exactamente en qué consiste y por qué está “funcionando” en Venezuela.
            Segundo, los “momentos estelares” de la política Chavista seleccionados por Stone colocan a Hugo como un salvador y un estadista que está construyendo una nación, pero pasa de lado aquellos momentos en los que Chávez devastó lo que se considera como modelo democrático. El cierre de RCTV,  sus “plebiscitos” para reformar la constitución que parece estorbarle cada vez más, la cada vez más caótica violencia en Caracas y sus injerencias en las políticas exteriores de otros países, básicamente, Oliver Stone no entiende que, precisamente lo que Chávez critica de EEUU es lo que él hace con sus “amigos” en la región.
            Tercero, nunca confronta, nunca pone a Chávez ante preguntas difíciles, au contraire, prefiere caminar a su lado y reír, mirarlo saludar a la gente sin preguntar por qué hay gente en las calles al parecer solo esperando poder saludar al presidente (tal vez esperando que sea taumaturgo y les cure las escrófulas), lo acompaña a las fabricas financiadas por Irán sin cuestionar sus declaraciones antisemitas; caminan por las calles de Caracas sin que le genere suspicacia no ver en ninguna parte algún cartel o alguna especie de signo que hable de una oposición a su régimen.
            No, Oliver Stone se calla todo eso.
            Lo que pudo ser un documental crítico del neoliberalismo se convirtió en un golpe mediático que no pasa de ser una apología de Chávez.
            Me quedó un una reflexión final de la película de Néstor Kirchner (y tal vez el único comentario crítico hacia la forma de gobernar de Chávez)

“en un mundo multilateral una potencia no puede decidir por todos, le hace mal a la propia potencia, cuando usted se cree dueño del poder absoluto es lo mismo que la política, es lo que siempre le digo a Hugo también, lo he tratado con total objetividad, tengo una gran relación con Chávez, es mi amigo, pero le digo ‘Construye colectivamente’ en vez de que seas vos el candidato debés de tener 10 candidatos a presidente en tu espacio, vos no podés ser el único, vos te enfermás te morís y se termina el proceso… es decir creer en que una sola persona puede ser la garantía, es lo mismo que pensar que una sola potencia en el mundo puede arreglar todos los problema del mundo “

El resto es historia y les dejo el link del docu en tutubo por si lo quieren ver y considerar que 80 minutos es más que suficiente para aguantar la Revolución Bolivariana.
http://www.youtube.com/watch?v=-uY1lEOWosg&feature=related

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