24 sept. 2010

Adiós a 'Kimlandia'

David Jiménez Enviado especial de elmundo.es

 

Escolares frente a una estatua de Kim Jong Il. | David JiménezEscolares frente a una estatua de Kim Jong Il. | David Jiménez
Los guías del Gobierno siguiéndote allí donde vas; ese regreso a la infancia al que te someten al decirte en todo momento qué debes hacer, cuándo y cómo; su pretensión de que veneres a un líder al que desprecias por someter a su pueblo a una represión atroz; las constantes visitas a los monumentos de una revolución que agoniza en medio de hambrunas, detenciones a medianoche y el desvarío totalitario de sus líderes...
Abandonar Corea del Norte debe ser lo más parecido a lo que siente un preso que ha cumplido su condena y ve la celda abrirse ante tus ojos. Te dices "¡Al fin!" cuando has ocupado tu asiento en el viejo Tupolev que pronto te librará de esta locura megalómana y surrealista. O quizá no tan pronto.
La azafata de Air Koryo ha puesto en marcha el vídeo para recordar las medidas de seguridad durante el vuelo y una voz 'en off' empieza a repetir loas al líder norcoreano Kim Jong Il mientras marchas militares en la pantalla te recuerdan que nada ha sido un sueño. Ni los altavoces despertando a la población con lemas revolucionarios, ni los norcoreanos postrándose a todas horas ante gigantescas estatuas de sus líderes, ni los niños siendo adoctrinados en las escuelas...

Una condena de por vida

Y sientes la tentación de ponerte el chaleco salvavidas y arrojarte por la puerta de emergencia. Y te preguntas cómo es posible que un país haya llegado a esto. Y recuerdas con una sonrisa los defectos de la España que ya no va tan bien o la mediocridad de sus políticos, aliviado aunque sólo sea por comparación. Y piensas en los que se quedan, porque lo que para ti no ha sido más que una excursión por 'Kimlandia', el parque temático del totalitarismo, para los norcoreanos es una condena de por vida.
En mis últimas 24 horas en el país del Gran Líder Kim Il Sung y el Querido Líder Kim Jong Il he tenido la oportunidad de acercarme a ciudadanos de a pie como no había podido hacerlo en mi anterior viaje en 2002 o en los primeros días de esta visita. Llovía sobre Pyongyang cuando empecé a caminar por el parque Moranbong y me encontré con un grupo de personas bailando alrededor de una señora que cantaba canciones tradicionales coreanas a pelo.
Antes de que los guías del Gobierno pudieran impedirlo, la muchedumbre me rodeó y me llevó en volandas por el parque, integrándome en sus coros y danzas. Me ofrecieron lo que tenían de comer y beber, intentamos a duras penas comunicarnos y una señora que chapurreaba inglés me dijo que amaba a los jugadores de fútbol españoles. "¿Por qué juegan tan bien?", preguntó. "Porque España es un país moderno. Aquí...", empezó a responderse antes de que advirtiera la presencia de los observadores de este Gran Hermano que es Corea del Norte, que pusieron rápidamente fin al encuentro.

Dudas sin respuesta

Y te preguntas cómo es posible que el mismo régimen que exhibe orgulloso las estatuas y monumentos de sus déspotas haga lo imposible por impedir que te acerques siquiera a su gente.
Y te admira ver que a pesar de todo, de la brutal represión y de un lavado de cerebro que empieza desde la niñez y no tiene fin, de la propaganda asfixiante y del aislamiento total, los norcoreanos ansían conocer qué hay más allá de la frontera de barrotes y alambradas de espino que han levantado a su alrededor. Y te reconforta pensar que ninguna dictadura dura siempre, porque nada hay más antinatural para el hombre que la falta de libertad.
Y piensas lo mucho que te gustaría tener delante al 'Querido Líder' para recordarle que ese pueblo al que mantiene en un puño perderá un día el miedo y se liberará de su insoportable yugo. Y esperas que ambos, tú y él, pero sobre todo él, estéis aquí para vivir ese día, cuando 'Kimlandia' se convierta al fin en una pesadilla del pasado.

El soldado español de Corea del Norte

David Jiménez Enviado especial de Elmundo.es 

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/09/21/internacional/1285052719.htmlhttp://www.elmundo.es/elmundo/2010/09/21/internacional/1285052719.html

 

  • LEA MÁS CRÓNICAS DE COREA DEL NORTE
  • El único miembro extranjero del Gobierno norcoreano es español
  • Hace 10 años creó la Asociación de Amistad con Corea
  • Después fue nombrado delegado del Comité de Relaciones Culturales
Nació en Tarragona en 1974 y fue bautizado como Alejandro por una familia de la nobleza española, pero Cao de Benós prefiere que le llamen por su nombre revolucionario: 'Cho Sun Il' (Una Corea).
El único miembro extranjero del Gobierno norcoreano es español, se declara fiel servidor de la más hermética dictadura del mundo y dirige una red de activistas extranjeros que dicen estar dispuestos a dar su vida por el régimen. "Seré un soldado del mariscal Kim Jong Il", canta el militante comunista en vídeos emitidos por la televisión coreana.

Defender el 'paraiso socialista'

Alejandro Cao de Benós viaja con frecuencia desde su Barcelona de residencia a Corea del Norte, cambia el traje por el uniforme de combate favorito del Querido Líder, se pone un pin en la solapa con la imagen del fundador de la patria Kim Il Sung y toma las calles de Pyongyang para gritar, puño en alto, su disposición a defender "el paraíso socialista".
Es un viaje improbable donde los haya: primogénito de los barones de Lés, condes de Argelejo y marqueses de Rosalmonte, el representante de Pyongyang sirvió dos años en las fuerzas armadas españolas antes de rebelarse contra sus orígenes, abrazando el comunismo más radical. Hace 10 años creó la Asociación de Amistad con Corea (KFA) y más tarde consiguió que el Gobierno le nombrara delegado del Comité de Relaciones Culturales con el Extranjero, un cargo secundario que tiene la misión, entre otras, de difundir la propaganda norcoreana fuera del país.
El aristócrata español se ha convertido en un personaje exótico en Pyongyang, donde un día se le puede ver lanzando discursos a favor de la reunificación de la península coreana y al siguiente cantando óperas en honor del Querido Líder, de quien asegura haber recibido varios premios por su leal servicio.
Aunque su puesto honorario carece de responsabilidad ejecutiva, y no tiene contacto directo con los principales dirigentes del país, Cao de Benós ha asimilado su posición hasta el punto de hablar en primera persona del plural al definir la política nacional norcoreana. Y así, tan pronto anuncia que "vamos a continuar" desarrollando armas nucleares como recuerda que "seguimos en guerra" (con Corea del Sur).

Entrevistas al soldado coreano

El "embajador norcoreano" ha declinado conceder una entrevista a ELMUNDO.es, acusando a este corresponsal de escribir crónicas "llenas de suposiciones, prejuicios, inexactitud e insultos" y describiendo como "tendenciosas" las preguntas que se le hicieron llegar sobre Derechos Humanos o el culto a Kim Jong Il dentro de su país de adopción.
En las entrevistas que sí concede, como una reciente al portal Acción Comunista, Cao de Benós justifica el asfixiante control que el régimen ejerce sobre sus ciudadanos como la recomendable guía de un padre sobre sus hijos, aplaude la ausencia de libertad de prensa como un remedio contra la contaminación exterior y se declara admirado de que el pueblo muestre un constante y reverencial respeto al líder, cuya imagen se repite en miles de estatuas y retratos públicos. "Sucede en muchos países", asegura.

Guía turístico

El presidente de los Amigos de Corea dice haberse enamorado de una sociedad donde sus ciudadanos no tienen ambiciones materiales, luchan por construir la sociedad más igualitaria del mundo y el dinero carece de importancia. Su cargo le ha valido, sin embargo, para crear un fructífero negocio, organizando viajes a Corea del Norte para turistas y potenciales empresarios con precios desde 2.400 euros, un dinero que cubre entre otras partidas sus gestiones personales para lograr los difíciles visados de entrada al país.
El diario de uno de esos viajes fue filmado por los directores Raphael Wilking y Hans van Dijk para realizar su documental 'Friends of Kim', que se puede encontrar en YouTube.
La cinta muestra a Cao de Benós dirigiendo a un grupo de 30 seguidores extranjeros de su organización, instruyéndoles sobre qué decir en marchas organizadas que después van a emitirse en la televisión coreana y suspendiendo de militancia a quienes se sorprenden durante el viaje de que Corea del Norte no sea "el paraíso socialista" que su mentor había prometido descubrirles. La excursión termina de estropearse cuando el Soldado del General asalta la habitación del periodista americano de la ABC, Andrew Morse, registrara sus pertenencias y sustrae sus cintas de vídeo y anotaciones.
Cuando incluso su "Ejército de Intelectuales" empieza a rebelarse, poniendo en duda sus métodos, ordena el corte de las líneas de teléfono de las habitaciones del hotel y pone bajo arresto al periodista americano, que es obligado a firmar "una confesión" para salir del país. "No temo a la muerte, así que no temo nada", dice el aristócrata convertido al comunismo, antes de justificar sus acciones en su temor a perder su buena relación con el Gobierno anfitrión.
Pero ni los viajes fallidos ni las burlas que a menudo recibe en Internet han disminuido la determinación de este catalán por llevar adelante su sueño revolucionario en el Extremo Oriente. Mientras el resto del mundo ve al Querido Líder norcoreano como el más represor y excéntrico de los dirigentes, un déspota que ha convertido su país en una inmensa cárcel para sus ciudadanos, su fiel soldado español asegura que es el más brillante comandante que ha conocido el mundo.
"En caso de guerra, me interpondré en el frente para defenderle", promete en uno de sus mensajes emitidos por la televisión coreana. Y si no perece el intento, el camarada Cho Sun Il ya ha anunciado que tiene planeado extender algún día el modelo norcoreano a España, "unir a sus ciudadanos, liberar a sus trabajadores explotados y crear una República del pueblo y para el pueblo".

23 sept. 2010

El Oscuro Pasajero: Reflexiones en torno a las series de televisión



El escenario es el siguiente:
Un hombre parecido a mí se sienta frente a una computadora parecida a la mía y abre Word para comenzar a escribir…
sé que es el inicio de un post más pelotudo que podrán leer, pero da la casualidad que el tema que voy a tratar esta vez no necesita de muchas presentaciones, así que las neuronas fueron utilizadas para actividades más mundanas como mirar televisión o… bueno ta, vamos al tema.
Aclaración 1: nada de esto es fruto de ninguna investigación, solo de cavilaciones, así que no me salgan con que tal dijo esto o tu clasificación contradice los paradigmas yuxtaposicionales de las corrientes neo impresionistas de las paradojas audiovisuales ¿ta? Esto no aporta nada  a ninguna construcción de conocimiento, solamente es un intento más para ver si aún tengo la capacidad mental de realizar textos de apariencia divulgativa. Si quieren que les haga una clasificación similar de algún elemento de la cultura pop (como las categorías de Gonzalo Cammarota sobre lo que es y lo que no es una película de Bruce Willis), avísenme, me gustan estos ejercicios.
Aclaración 2: los conceptos aquí vertidos son invención mía, así que si los van a usar para sorprender a otros, suenen convincentes.
Aclaración 3: me está gustando hacer aclaraciones
Aclaración 4: …
Como todos ya sabrán (y si no lo saben francamente no sé por qué los tengo como contactos para estos textos) las series de televisión es un panorama que me fascina mucho más que el cine, y ahora, antes de seguir, explicaré por qué.
            A mí me gusta mucho leer novelas, me gustan porque me gusta entrar en profundidad del personaje y alcanzar a dilucidar aspectos psicológicos de estos. El cuento, por su corta extensión, no me permite adentrarme de la misma forma.  Aunque me gusta leer cuentos, me he topado con bastantes que bien pudieron haber sido más largos o de plano una novela. Tal vez porque como persona me siento más atraído a las sensaciones largas que a los placeres cortos.
            Con las series de televisión me pasa lo mismo, a diferencia de una película, siempre limitada a ciertos criterios de tiempo, las series le permiten a uno adentrarse en todos los periplitos de los protagonistas de una historia.
            Pero no solo es el placer de ver una serie con el mismo tiempo de disfrutar una novela, sino que te permite prolongar el gozo que te produce por temporadas. Ahora, hablando de temporadas.
            La temporada, creo que es el concepto televisivo más importante que puede haber, yo recuerdo que de chico el mundo de la tele no se movía por temporadas, si yo veía un episodio de algo jamás pensé en si era de la primera temporada o de la segunda etc. Nop, de jóvenes eso se medía por medio de tres paradigmas:
1)      “Nuevos capitulo”. Cada cierto tiempo un programa televisivo te anunciaba esto y sabías que ese día podrías ver cosas y contenidos nunca antes vistos en televisión nacional, de niño como de adulto, espera un capítulo nuevo de algo que me gustara era un placer que siempre me dejaba intrigado.
2)      “repetidos” No eran temporadas viejas, eran capítulos repetidos, ya saben, cuando se sigue la secuencia cronológica, pero al llegar al momento en el que todavía no hay capitulo nuevo, se regresaba al primer episodio y se reiniciaba la secuencia, duraba semanas, te tenías que bancar los capítulos viejos, pero lo hacías.
3)      “de los viejitos” antítesis de “de los nuevos” es el punto de inflexión (que los neokantianos de hoy ya datan como temporadas) en el que podías saber cuándo algo cambia en una serie, si se vuelve peor o mejor, si ya no está tal o cual personaje; todas las series pasan por un momento entre temporadas en que cambian muchas cosas, así, las primeras temporadas nunca son como las últimas, se nota el desgaste. De ahí que “los viejitos” siempre sean los mejores episodios de una serie.

El advenimiento de la “temporada” aunque ya arcaico en EEUU, en esta parte del Rio Bravo es algo que aún no comprendemos cabalmente, dividir RBD en temporadas es un acto mediocremente oportunista, pero llamar “nuevos capítulos” a lo que todavía son Los Simpson es un concepto rebasado.
            Asimismo, las series de televisión tienen una variedad de estructuras internas que la hacen cabal. El formato clásico es el de un protagonista, en el que se centra la acción de la narrativa, y un grupo de personas que lo rodean para acompañarlo en el desarrollo de las acciones.  Otro tipo es el de “grupos” que a veces se confunde con el anterior, por ejemplo Grey’s Anatomy sería fácilmente confundida con una serie de grupos por la variedad de personajes y relevancias individuales, pero la figura sigue siendo la doctora que da el título a la serie, aunque esto es obvio, como con Dawson’s Creek, en series como Rocky Blue aunque es un grupo y el nombre de la protagonista no aparece, desde el comienzo la acción se centra en McNally.  Una serie de grupo es Desperate Housewifes que aunque se pueda pensar que Susan es la protagonista, la cuota de relevancia y tiempo en pantalla es equitativa entre las cuatro protagonistas (a veces cinco, dependiendo de la temporada).
            En el plano de las estructuras narrativas, estas están marcadas por temporadas, donde el final es el clímax de ciertos acontecimientos. Yo clasifico las series en tres tipos de líneas temporales. (Excluyendo a las sitcoms que se manejan  con otra estructura).
            El inicio de la línea es con el primer episodio de una temporada hasta el final de la misma. El final de temporada siempre dependerá de qué estructura narrativa lleven porque esta determina de qué forma culmina la historia. Veamos.
                        Inicio de temporada                                                  final de temporada
                        <----------------------------------------------------------------------------------à
Primer tipo      ------------------------------------------------------------------------------------
Segundo tipo              - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Tercer tipo      ---------      ---------   --------------   ----------    -------------   --------------

Toda temporada debe de tener una línea narrativa, pero básicamente encajan en estos tres esquemas. En el primer tipo (que llamaremos condicionado) la narración se conforma como una novela de inicio a final, es decir, existe una secuencia cronológica total entre cada capítulo, convirtiendo a uno siempre en la continuación del anterior. A esto llamaremos suprahistoria, la suprahistoria es la línea narrativa que determina cuándo comienza o acaba una temporada. En tipo condicionado, la secuencia de episodios está condicionada por la suprahistoria. Por ejemplo Desperate Housewifes, Jericho, Lost, Heroes, Glee, Flash Foward  y miniseries como Taken, V, Band Of Brothers, The Lost Room o Dead Seth. Aunque existen historias internas, estas sirven de intertextos, siempre a la merced de la suprahistoria o como parte de ella, esa es la esencia del grupo condicionado de series, donde todo forma parte de la  suprahistoria y la alimenta.
            El segundo grupo será conocido como hibrido,  parte de una fuente mezclada donde la suprahistoria, aunque condiciona la narración, permite libertad de paratextos que no formen parte de la estructura general de la temporada. Es decir, cuando en una serie capitular, además del episodio del día, existe una historia detrás que abarca toda la temporada. Por ejemplo, Dr. House donde, si bien se puede mirar cada episodio de manera aleatoria porque el centro es el caso del día, en cada temporada existe una historia de larga duración que está de trasfondo en cada episodio. Narraciones como  Dexter, Burn Notice, o Monk. La forma tradicional es la de “resolver casos” por episodio mientras se resuelve una historia más grande, completando un rompecabezas gradual. El tipo hibrido tiene la característica que puede ser visto desde la mitad de la temporada sin perder la posibilidad de familiarizarse con la suprahistoria de la temporada mientras se ven las narraciones paratextuales.
            El tercer tipo será llamado autónomo, donde cada episodio forma parte de un todo pero se puede mirar de manera individual sin tener noción o existencia de una suprahistoria. Este tipo es el que existe primordialmente en las sitcoms, debido a que la naturaleza de estas las condiciona a no seguir una secuencia obligatoria determinada, aunque existe cronología interna entre los episodios, estos se pueden ver de manera aleatoria sin necesidad de dilucidar la suprahistoria. (La suprahistoria es indispensable, lo que cambia con los tipos es la importancia dentro de cada episodio) por ejemplo Friends lleva una narración autónoma por episodio, pero las relaciones entre los personajes en momentos trasciende el episodio, como el asunto entre Ross y Rachel, o Ross y Emily etc. Pero a diferencia de los modelos anteriores, la suprahistoria sirve de intertexto para los intertextos de la suprahistoria. (Es decir, son episodios condicionan la historia de toda la temporada, no en los otros donde la temporada condiciona la narración de los episodios). Series (no sitcoms) como Leverage, Bones, CSI (todas) Law &  order (todas) o Psych siguen este formato del “un día, un tema”.
            Las series de televisión son un campo que cada vez más le gana al cine, hemos visto migraciones de actores y directores famosos que se entregan a las series, en parte porque permite más la exploración del personaje, generan más expectativas por su narración comúnmente seccionada en semanas, así como mayor libertad en los guiones que de otra forma no funcionarían en la pantalla grande (Lost no habría funcionado en cine). La inversión cine-serie, dónde se hacen pelis de series de tv, ahora permite hacer series de tv de elementos fílmicos (como The Sarah Connor Chronicles) pero aún es un terreno que sería a veces no muy prudente explorar porque arriesga a incoherencias en la historia (como la serie anterior mencionada).
            Ahora bien ¿puede ser la serie objeto de estudio? Hace algunos años leí un libro llamado Amos del mundo de Juan Carlos Castillón, un interesante texto que desenmascaraba las teorías de la conspiración (básicamente eran un ensayo que explicaba por qué no existen las conspiraciones más famosas), en su capítulo 2 llamado   “’los simpsons’ y ‘Nikita’: cultura popular y conspiración” expone como la televisión evoluciona cada que cambia la idea que se tiene de la masonería, siendo reflejo de los temores populares, por un lado coloca a Los Picapiedra y  cómo se entiende a la masonería en los 60-70’s por medio de la presentación de la Logia de los Búfalos  Mojados, que es solo un elemento social para jugar bolos y huir de la esposa, mientras que 20 años después,  en el episodio de Los Simpsons en que Homero ingresa a los Magios, la visión que se tiene de lo que es una sociedad secreta muta del club social a una organización que domina el mundo. Así, las series se convierten en el ejemplo de lo que nos gusta y no nos gusta, antihéroes como Dexter Morgan que mata a quienes el sistema no pudo matar, Michael Western que explota cosas y mata, hiere, mutila, siempre y cuando esté ayudando a alguien bueno,  Nate Ross que dirige un grupo de estafadores que estaban a grandes corporaciones, protagonistas que se saltan la ley porque la sociedad posmoderna dejó de creer en las instituciones.
            Las series, como la vida misma, evolucionan con nuestras experiencias individuales y colectivas.
            El resto es historia.

22 sept. 2010

¿A cómo la lavadora?

‎"animate mujer que llegó la revolución bien equipada" más allá de que este bananita ya quiere jugara Ekar de Gas vendiendo electrodomesticos chinos (juro que al ver el video estuve esperando que saliera con algo del tipo "si eres de los primeros 30 en llamar"...), argumentar tacitamente que es la mujer la destinataría ... de estos productos me parece de un sexismo inaceptable para un supuesto proyecto integracional igualitario. una lastima.


21 sept. 2010

La raza más pura sobre la Tierra

David Jiménez Enviado especial de elmundo.es
Miles de coreanos participan en los Juegos Arirang, exhibición artística de la dictadura.| David JiménezMiles de coreanos participan en los Juegos Arirang, exhibición artística de la dictadura.| David Jiménez
  • Los juegos Arirang son el mayor espectáculo del mundo, según el libro Guiness
  • Son la representación artística de la dictadura coreana
  • La ideología Juche es una mezcla de confucionismo, estalinismo y nacionalismo
  • El crimen político tiene un castigo: los campos de trabajos forzados
Imagínese la mejor ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos. Los norcoreanos la superan y encima la repiten tres veces a la semana en el Estadio Día de Mayo de Pyongyang. Ni un fallo. Ni un despiste. Miles de chavales, algunos de tan sólo seis años, haciendo las más increíbles piruetas mientras en la grada de fondo una masa de estudiantes dibuja con sus cuerpos lemas revolucionarios, olas en movimiento, paisajes idílicos y el retrato gigantesco y detallado del Gran Líder.
Todo es tan perfecto, la sincronización de más de 100.000 personas tan exacta, que te preguntas si lo que tienes delante son personas de verdad. Pero deben serlo: el Guinness de los récords ha otorgado a los Juegos Arirang el título de mayor espectáculo gimnástico del mundo.
La actuación debería ir acompañada de un aviso alertando a otros países de que no intenten imitarla en sus casas. Hay cosas que sólo están al alcance de los totalitarismos y Arirang es una de ellas. La exhibición artística de esta dictadura megalómana y surrealista es una representación, a menor escala, del concepto de sociedad ideado por sus líderes: obediencia marcial, disciplina y sometimiento al timón de un déspota que decide cuándo, dónde y cómo deben moverse las piezas de su sociedad orwelliana.
Semejante aplastamiento de la libertad individual sólo es posible mediante una elaborada programación que comienza desde la cuna. Lo primero que aprendes, si has sufrido el accidente de nacer en un lugar así, es que salirse de la cadena de montaje se paga. En Corea del Norte no quedan valientes: se están pudriendo en el gulag.

La ideología Juche y el concepto de raza

Uno de los actos de Arirang representa la independencia del país y termina con la composición, con ayuda de 20.000 estudiantes portando carteles, de la palabra mágica que lo ha hecho todo posible: Juche. Así se llama la ideología que todo norcoreano debe aprender. Creada por Kim Il Sung, el fundador de la patria, se estudia desde los tres años y hasta el asilo. Es una extraña mezcla de confucionismo, estalinismo y ultranacionalismo que tiene su base filosófica en el concepto de que "el hombre es dueño de su propio destino". Y no se pregunten, porque no tiene explicación, cómo puede haber salido tan libertina frase de una dictadura que ha convertido este país en una inmensa cárcel.
El mayor error de los gobiernos occidentales al tratar con Corea del Norte ha sido pensar que el país se encontraba encerrado en sí mismo en un intento de defender el fuerte del comunismo, el último rincón estalinista del planeta.
Pero Juche, lo quisiera o no su fundador, es hoy la base de una filosofía mucho más cercana a Hitler que a Stalin. El concepto de la raza es lo que mueve realmente al régimen de Pyongyang, como argumenta con acierto B.R. Myers en su libro 'The Cleanest Race' (La Raza más Pura). Otros, como el médico norcoreano Ri Kwang Chol, lo exponen de forma más cruda. "¿Por qué es imposible ver a personas con deficiencias mentales en Corea del Norte?", se pregunta Ri, exiliado en Corea del Sur tras ejercer durante años en Pyongyang. "Son eliminados tan pronto nacen dentro de un programa de purificación de la raza".

La deslealtad es un crimen

Presos que han logrado huir de los gulags norcoreanos aseguran que el régimen fuerza el aborto e incluso mata a bebés recién nacidos de madres que se quedaron embarazadas en China y fueron deportadas de regreso a Corea del Norte.
La ex actriz Bang Mi Sun presenció, antes de escapar de un campo de reeducación en 2004, una escena en la que otros dos internos fueron obligados a saltar sobre el vientre de una mujer embarazada de nueve meses hasta que ambos, la mujer y el bebé, perdieron la vida.
Es sólo uno entre más de 300 testimonios de ex presidiarios que revelan desde la existencia de cámaras de gas donde se ensaya el efecto de agentes químicos en detenidos a la ejecución de familias enteras condenadas bajo la ley de Responsabilidad Colectiva. Esto es: cuando alguien comete un crimen político en Corea del Norte, hasta tres generaciones de la misma familia -nietos, padres y abuelos- son enviados al campamento de trabajos forzados. Es parte del programa gubernamental para erradicar de raíz una supuesta tendencia genética a la deslealtad al régimen. La persecución de la pureza, en este caso mental.
Los testimonios de desertores y exiliados son imposibles de contrastar y su dureza a veces los hace difíciles de creer, pero existe en ellos una escalofriante consistencia teniendo en cuenta que llegan de personas que no se conocen y no han tenido contacto entre ellas. Te obliga a pensar si, como sucedió con las primeras informaciones que llegaron de las cámaras de gas nazis, no será demasiado tarde cuando al fin les demos crédito.
Mientras, la supuesta superioridad de la raza coreana se enseña en escuelas, se inculca en los soldados y se propaga por las aldeas. La idea es simple: es necesario vivir en el aislamiento total para mantener el país limpio. ¿Y quién es el único capaz de defender a la nación de la contaminación exterior? El Querido Líder Kim Jong Il, el más puro entre los norcoreanos.

¡Esto no es Hollywood!

David Jiménez Enviado especial de elmundo.es
Estudios de cine de Pyongyang. | David Jiménez
Estudios de cine de Pyongyang. | David Jiménez
  • Lea más crónicas desde Corea del Norte
  • Kim Jong Il tiene una de las mayores colecciones filmográficas del mundo
  • Los Estudios Cinematográficos de Pyongyang ocupan más de 100 hectáreas
  • Una inmensa estatua Kim Il Sung junto a una cámara de cine preside la entrada
Los totalitarismos es que no tienen medida. Preguntas cuántos libros ha escrito el líder norcoreano Kim Jong Il y te dicen sin pestañear que 10.000. Ensayos. Cuentos infantiles. Biografías. Y, entre ellos, su obra cumbre: El Arte del Cine, o todo lo que el mundo debería saber sobre el séptimo arte y nunca se atrevió a preguntar.
El dictador tiene una de las mayores colecciones filmográficas del mundo, más de 20.000 títulos que incluyen cientos de películas porno, según miembros del Gobierno que desertaron al Sur. Así que ya puede el ciudadano medio de Pyongyang caminar kilómetros para ir al trabajo o tener dificultades para alimentar a su familia. El Querido Líder se encarga de que no le falte cine.
El Gran Líder creó el complejo tras lograr la independencia de Japón en 1949
La producción norcoreana se concentra en los Estudios Cinematográficos de Pyongyang, más de 100 hectáreas de instalaciones donde se han creado éxitos locales como Fragancia de la Nación, Océano de Sangre, una surrealista versión de Godzilla con moraleja marxista y las 11 secuelas de Nación y Destino.
Una inmensa estatua del fallecido Kim Il Sung junto a una cámara de cine preside la entrada. Fue el Gran Líder y fundador de la patria quien inauguró el complejo nada más lograr la independencia de los japoneses en 1949. "El Sol Eterno (Kim padre) visitó este lugar 600 veces y el Querido Líder (Kim hijo) viene a guiarnos siempre que sus ocupaciones se lo permiten", dice el señor Pak, que se ofrece a mostrar La Meca del cine norcoreano.
Un primer vistazo confirma que Corea del Norte no escatima esfuerzos cuando se trata de desarrollar aquello que le importa, ya sean bombas nucleares o malas películas. Se han construido réplicas de aldeas tradicionales norcoreanas y avenidas de ciudades de Japón, China, Corea del Sur o Europa, en este caso con una iglesia erigiéndose sobre viviendas de estilo colonial. Todo lo necesario para representar épicas de resistencia al invasor en las que los malos son malísimos y siempre son derrotados.

Una constante labor propagandística

El propio Kim Jong Il, citando a su padre, explica en su libro los ingredientes que han hecho del cine norcoreano lo que es: "El deber de los cineastas es revolucionarizarse con firmeza a sí mismos y dedicarse por entero a la lucha en bien del Partido y la revolución, y por la victoria de la causa del socialismo y del comunismo".
En realidad, todo en Corea del Norte está al servicio de una supuesta e interminable revolución que en el camino ha dejado un país aislado, arruinado y con hambrunas periódicas. Poetas, músicos o filósofos compiten a diario en sus loas al Comandante Supremo y no pocos han terminado en el gulag, acusados de mostrarle insuficiente devoción. Las portadas de los periódicos están dedicadas en exclusiva a sus actividades, los canales de televisión repiten una y otra vez sus visitas a las fábricas y su imagen luce en fachadas, estaciones de tren, vagones del metro, casas particulares e incluso en los trajes de sus ciudadanos, adornados con pins del Querido Líder o de su padre.
El cine es sólo una parte más del aparato de propaganda menos disimulado del mundo y sólo los temerarios subestimarían la importancia que tiene para un déspota que en los años 80 mandó secuestrar a la actriz surcoreana Choi Eun-Hee y a su marido, el director Sang-Ok. Quería que desarrollaran para él la industria cinematográfica local y, como en el El Padrino, una de sus películas favoritas, les hizo una oferta que no pudieron rechazar

El muerto mejor cuidado del mundo

David Jiménez enviado especial de elmundo.es

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/09/15/internacional/1284533469.html 

Gigantesca estatua Kim Il Sung en Pyongyang. | KcnaGigantesca estatua Kim Il Sung en Pyongyang. | Kcna
  • El Palacio Memorial de Kumsusan es el mayor mausoleo del mundo
  • Hay más de 800 estatuas gigantes, miles de retratos y 10 millones de fotografías
Una mansión de 100.000 metros cuadrados, jardines adornados con 150.000 árboles de especies traídas de medio mundo, lagos con cisnes y servicio de seguridad privada formado por un millar de guardias. En cualquier otro lugar del mundo podría parecer excesivo para un muerto, pero ni Corea del Norte es un país cualquiera ni el difunto está considerado otro mortal más. Kim Il Sung sigue siendo oficialmente el presidente de este país 16 años después de su fallecimiento y el mausoleo donde descansa es el homenaje a su inmortalidad. "Yace en estado de perpetuidad", anuncia un sombrío funcionario del Gobierno a las puertas del Palacio Memorial de Kumsusan.

Así es el mayor mausoleo del mundo

La primera advertencia para quienes quieren ver el cuerpo embalsamado del Gran Líder es que hay que vestir "las mejores galas". Forma parte de la idea de que uno no viene aquí a visitar al muerto. Es él quien te recibe en audiencia. Para llegar a su despacho hay que dejarse llevar por kilómetros de suelo corredizo pintado en rojo comunista, caminar por cepillos rodantes que te dejan los zapatos como nuevos y ser desinfectado en una cámara de aire que despeina el tocado de las señoras y estropea el tupé de los militares norcoreanos que van entrando por riguroso orden de rango. Ni una mota de polvo puede ensuciar la sala donde descansa el Infalible: es el lugar más limpio del mundo.
Hay que dejarse llevar por un kilómetros de suelo corredizo pintado en rojo comunista
Kim Il Sung yace en un sarcófago de cristal, impecablemente vestido con traje y corbata, con la cabeza descansando en una almohada tradicional coreana y el cuerpo envuelto en la bandera roja del Partido de los Trabajadores. Realmente ofrece la sensación de que podría despertar en cualquier momento y ordenar, como en 1950, la invasión de la vecina Corea del Sur.
La tradición impone dar una vuelta alrededor del cadáver, postrarse a cada uno de los lados y abandonar la sala pretendiendo que apenas puedes contener las lágrimas, algo que los visitantes locales consiguen de forma convincente. "¿Por qué? ¿Cómo pudiste marcharte y dejarnos huérfanos? ¿Se puede vivir sin el sol?", se lamenta ya fuera de la habitación una señora enfundada en el hanbok, el vestido tradicional coreano.
La visita al Palacio Memorial de Kumsusan, nombre oficial del mausoleo, es la peregrinación a la Meca de los norcoreanos. Sólo se puede acceder por invitación y, salvo los altos cargos y los generales, el ciudadano de a pie debe conformarse con una visita anual. Vienen de todos los rincones del país, algunos caminando durante días, dispuestos a esperar lo que haga falta, todo para ver una vez más al Comandante Supremo.
Ni una mota de polvo puede ensuciar la sala donde descansa el Infalible: es el lugar más limpio del mundo.
El lugar reúne todos los excesos y excentricidades de un régimen que tiene el mérito de haber sobrevivido estancado en otro siglo mientras el resto del mundo avanzaba. Más de 800 estatuas gigantes, miles de retratos y no menos de 10 millones de fotografías (una por cada casa y edificio) recuerdan a Kim Il Sung. Su ideología Juche, una mezcla de ultranacionalismo coreano y estalinismo, es de obligado estudio en escuelas, universidades y centros de trabajo. El calendario del país se ha retrasado para que arranque el día de su nacimiento. El Gobierno asegura pues que estamos en el año 99. Viendo el estado del país, ¿quién podría discutírselo?

Adoración al Comandante Supremo

Pero quizá lo más sorprendente del Gran Líder no es que los norcoreanos le muestren un respeto reverencial, sino que el régimen espere que los extranjeros también lo hagamos.
Nada más llegar al país hay que postrarse ante la inmensa estatua de 35 metros de altura que se alza sobre Pyongyang, te fuerzan a visitar la insípida aldea donde nació y te llevan a la biblioteca donde su obra se estudia con el fanatismo del Corán en una madraza de Pakistán. Como todo lo que ha tocado Kim padre es sagrado, la visita al mausoleo se completa con un recorrido por las habitaciones de la que fue su residencia oficial, ampliada tras su muerte, como si ahora necesitara más espacio que en vida. Y hay que admirar el Mercedes oficial en el que se desplazaba, el tren con el que recorrió el país o las miles de medallas y diplomas que recibió.
Al salir fuera, a la inmensa plaza de 100.000 metros cuadrados que hay frente al edificio principal, tres niñas caminan en perfecto orden cargadas con ramos de flores. Se paran ante el retrato que adorna la fachada y se postran en silencio. Después les sigue un grupo de soldados. Funcionarios del Ministerio de Educación. Enfermeras de un hospital de Pyongyang ...Y llegas a la conclusión de que Corea del Norte necesita, como cualquiera que haya visto marcharse a un ser querido, aceptar su pérdida para salir adelante. La luz del Sol Eterno se apagó hace tiempo y, cuanto antes lo asuman, antes podrán los norcoreanos dejar atrás la represión, la ruina y el agotador desconsuelo que suponen vivir en el lugar más totalitario del planeta.

19 sept. 2010

El Oscuro Pasajero: Bolivarianismo cinematográfico


Hoy domingo, luego de escribir el texto anterior, me puse a ver  South of the border de Oliver Stone y ta, me dejó  sentimientos encontrados que me animaron a que el día de hoy tenga que hacer dos columnas (disculpen si esto satura sus casillas de correo, les juro que no es frecuente) Creo que pensaré lo obvio de estas tres opciones, que el director norteamericano es:
1)      Un acérrimo crítico de Bush y de la política exterior de EEUU
2)      Un documentalista objetivo que le da el derecho de réplica a los que son considerados como “malos”
3)      Un apologeta de Hugo Chávez que se tragó el cuento de la “revolución bolivariana”.
Con todo respeto, me quedo con la 3.
¿Por qué? Partiendo de que el título es malicioso, ya que a uno lo invita a ver que  esto puede ser un documental acerca de la condición latinoamericana desde un  punto de vista no mediático. Pero cuál es la sorpresa cuando, de aproximadamente 80 minutos de filmación, 60 son dedicados a Hugo Chávez y los otros 20 de presidentes latinoamericanos (Morales, Kirchner, Da Silva, Castro, Lugo y Correa) para preguntarles acerca de Chávez (es entendible que deliberadamente no haya entrevistado a  Alan García o Álvaro Uribe, pero no entiendo por qué no a Bachelet o a Tabaré Vázquez). Comienza con Chávez hablando, continúa con Chávez hablando y sigue con Chávez Hablando. Los momentos estelares de su vida política, como su intento de golpe de Estado en 1992, su victoria, el golpe contra él. Ahí es cuando se quiebra el argumento.
            Primero, porque aunque Stone resalta la ignorancia e intolerancia de los medios norteamericanos, la ridiculiza tanto que tampoco da voz a los críticos racionales y con argumentos, asimismo, al hablar bien de Chávez uno solo escucha “bolivariano” “socialismo del siglo XXI” etc., sin que alguno de sus defensores nos diga exactamente en qué consiste y por qué está “funcionando” en Venezuela.
            Segundo, los “momentos estelares” de la política Chavista seleccionados por Stone colocan a Hugo como un salvador y un estadista que está construyendo una nación, pero pasa de lado aquellos momentos en los que Chávez devastó lo que se considera como modelo democrático. El cierre de RCTV,  sus “plebiscitos” para reformar la constitución que parece estorbarle cada vez más, la cada vez más caótica violencia en Caracas y sus injerencias en las políticas exteriores de otros países, básicamente, Oliver Stone no entiende que, precisamente lo que Chávez critica de EEUU es lo que él hace con sus “amigos” en la región.
            Tercero, nunca confronta, nunca pone a Chávez ante preguntas difíciles, au contraire, prefiere caminar a su lado y reír, mirarlo saludar a la gente sin preguntar por qué hay gente en las calles al parecer solo esperando poder saludar al presidente (tal vez esperando que sea taumaturgo y les cure las escrófulas), lo acompaña a las fabricas financiadas por Irán sin cuestionar sus declaraciones antisemitas; caminan por las calles de Caracas sin que le genere suspicacia no ver en ninguna parte algún cartel o alguna especie de signo que hable de una oposición a su régimen.
            No, Oliver Stone se calla todo eso.
            Lo que pudo ser un documental crítico del neoliberalismo se convirtió en un golpe mediático que no pasa de ser una apología de Chávez.
            Me quedó un una reflexión final de la película de Néstor Kirchner (y tal vez el único comentario crítico hacia la forma de gobernar de Chávez)

“en un mundo multilateral una potencia no puede decidir por todos, le hace mal a la propia potencia, cuando usted se cree dueño del poder absoluto es lo mismo que la política, es lo que siempre le digo a Hugo también, lo he tratado con total objetividad, tengo una gran relación con Chávez, es mi amigo, pero le digo ‘Construye colectivamente’ en vez de que seas vos el candidato debés de tener 10 candidatos a presidente en tu espacio, vos no podés ser el único, vos te enfermás te morís y se termina el proceso… es decir creer en que una sola persona puede ser la garantía, es lo mismo que pensar que una sola potencia en el mundo puede arreglar todos los problema del mundo “

El resto es historia y les dejo el link del docu en tutubo por si lo quieren ver y considerar que 80 minutos es más que suficiente para aguantar la Revolución Bolivariana.
http://www.youtube.com/watch?v=-uY1lEOWosg&feature=related

El Oscuro Pasajero: un producto posmoderno para las masas


El escenario es el siguiente
En un silencio total se anuncia la llegada de una figura, las personas que están ahí solo para verla estallan en gritos y aclamaciones de gloria ante quien se presenta ante ellos. Con una habilidad para manejar a las masas mide matemáticamente su entonación, sabe en qué momento gritar, callar, bajar la voz, pararse y arengar para agitar a las masas. Asimismo, conoce lo que la gente quiere oír, es incapaz de tolerar otra forma de entender lo que hace y tiene a todos sus colaboradores aterrorizados.
Gritos a sus seguidores que se niegan a oponer resistencia ante su figura, sus compañeros aterrorizados de no satisfacer sus deseos.
Su herramienta es el morbo
Su arma es el miedo
Su legitimidad radica en la ignorancia.
Así es el mundo de Laura Bozzo.
¿Cuál es la razón de que a la gente le guste un producto de consumo de la más baja calidad como Laura Bozzo? Partamos desde el comienzo, Laura Bozzo es una conductora/periodista (sic) que ha tomado al mal gusto como su herramienta de ataque para “defender” las causas sociales de los más pobres ¿por qué? Porque en ellos encuentra un hervidero de personajes que hacen la delicias de nuestras pantallas y de nuestra ensoñaciones más grotesca y decadentes.
            Laura nació el 19 de agosto de 1951 en Perú, en sus comienzos era, seamos honestos, objetiva y seria (como en su tiempo lo fue Jaime Maussan cuando era la figura de 60 segundos), su militancia feminista y  sus críticas al régimen de Fujimori le valieron cierto respeto en su país, pero la influencia es grande cuando eres aspirante a dictador, y Fujimori aprendió a ganarse la simpatía de Laura de todos gracias a, supongo, algunos soles de más en la nómina.
            Todos conocemos el escándalo que la llevó tener que conducir su programa en su casa en arresto domiciliario debido al descubrimiento de su “amistad” con Vladimiro Montesinos (una especia de Beria peruano que preservó a Fujimori en el trono hasta que este escapó y le dejó todo el pastel a él). Después de estos problemas, Laura decide exiliarse voluntariamente en un país que estaría dispuesto a aceptar la mierda de fuera y sus productos de consumo barato: México.
            Pero para que México la aceptara, necesitaba una cadena tan degradante y parcial como TV Azteca para consolidar su poder.
            Así es como nació Laura de todos.
            Confieso que como consumista irónico la veo y me rio con la comedia levantada por esta aspirante a autócrata, pero siento lastima por quienes en verdad creen lo que están mirando en pantalla. Desde que en Laura En América presentaba a personas “peleándose” (yo solo veía abrazos homoeróticos grecorromanos), así como “víctimas de violencia” que ven en Laura una semimesias o “machos” golpeadores tan malvados e inteligentes que consideran una acción conveniente ir a exponerse ante todos y que se le caiga el teatro.
            Palabras como “pollada” “soles” “cachudo” y, claro, el “carrito sandwichero” son parte del léxico mexicano gracias a que casi lo único que conocemos del Perú es a Laura (y si nos politizamos, a Sendero luminoso). Temas como “un travesti está mejor que mi esposa” “me gusta mi hijo” “estoy bien guapo” “prostitutas asesinas” “haría lo que fuera por dinero” (este fue un escándalo, porque realmente  Laura los puso a hacer lo que sea), “me enamoré de  la esposa de mi hermano” “estoy embarazada de mi suegro”. Temas tan candentes y relevantes como la consolidación de la democracia.
            Dicen que la condición posmoderna de la dictadura del relativismo nos llevó a esta clase de sociedad, autocomplaciente y entregada a placeres mundanos, haciendo uso de los avances tecnológicos para fomentar el morbo y la decadencia en lugar de seguir con la marcha del progreso humano. Laura Bozzo no es  una rara avis en la sociedad actual, sino un producto, casi una apoteosis de lo que nos merecemos como colectivo para satisfacernos con la sangre y desgracia de aquellos que están fuera de nuestro rango de visión. Pese a que no sean reales los “casos” presentados, el efecto y la intención son los mismos, generar en nosotros no culpa, sino un placer culpable al mirar sus gritos y amenazas. Laura se burla de ellos, se burla de nosotros, se burla de toda la sociedad sin ser consciente de sus burlas. Pero sabe, sabe que tiene al pueblo mexicano pendiente de sus palabras para hacernos más alegres o lamentables las tardes. Laura Bozzo es  como ojear un TvyNovelas, sabes que no quieres hacerlo, sabes que bien puedes leer otra cosa, pero la mina en tetas de la portada te atrae, buscas su “portafolio” para ver más fotos en lencería, pero aprovechas para mirar los “artículos” y refrescarte con un baño de cultura popular aunque realmente estás consciente de que no vas a obtener la mínima pizca de  información relevante para tu vida, pero una vez que abres la revista, algo en ti no te deja cerrarla hasta no satisfacer tu deseo de decadencia. Dejemos de quejarnos de estos productos de consumo que no son más que el espejo de la sociedad que ayudamos a construir.
            Pero así nos las gastamos en el siglo XXI, a veces deseo que los mayas tengan razón y se lleven este puto mundo a la mierda con “país bicentenario” incluido.
            El resto es historia.